“Recién llegado de Bruselas”, como él mismo comentó ante los medios, y finalmente sin pronunciarse por la actualidad en unos días marcados en Aragón por el debate de la financiación autonómica o el salto de Pilar Alegría, su ministra portavoz, al liderazgo regional del PSOE. En definitiva, sin grandes sobresaltos y con un ruido externo, el de las posibles protestas a su llegada en forma de tractoradas, que se diluyó con el paso de las horas. Así ha transcurrido la primera visita institucional del presidente Pedro Sánchez a la Comunidad desde los incendios de Ateca en julio de 2022, y desde el verano de 2023 si se incluyen los actos de partido, cuando pescaba el “voto útil” de Huesca en la campaña de las últimas elecciones generales.
El jefe del Ejecutivo hacía acto de presencia en el polígono industrial de La Almunia de Doña Godina, hasta las puertas de la empresa Novartis, pasadas las 11.30 horas de este martes. Entre saludos a los responsables de la multinacional farmacéutica y una extensa comitiva de seguridad y protocolo, pasó a la visita a la planta, un recorrido para insuflarse en el cuerpo “un enorme caudal de esperanza” respecto a la lucha contra el cáncer y que sirvió de pretexto para dejar un abanico de agradecimientos.
Desde el “talento joven” de la empresa hasta los científicos que prestan sus servicios en combatir esta enfermedad, que igualó a las guerras o el cambio climático, hasta el “empeñó” de Pilar Alegría con las becas científicas y los estudios clínicos en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza. Los ejemplos, en clave local, de que la investigación “es la joya de la corona de la sanidad pública”. Menos de un cuarto de hora de intervención para reivindicar que “lo obvio” puede sonar “revolucionario”, como es decir que “la ciencia salva vidas”.
Hubo tiempo también para destacar los últimos datos del paro, "los mejores en 17 años". Sin éxito, los medios nacionales trataron de sacar a relucir las últimas declaraciones de su homóloga madrileña, Isabel Díaz Ayuso. “Ha decidido venir a Aragón y no reunirse con el presidente de la comunidad autónoma, si fuera Cataluña no lo haría. Ni nos han llamado ni han querido que nos encontráramos”, le reprochaba Jorge Azcón minutos después, a raíz de la financiación, el otro tema estrella.
PROTESTAS POR LA PLANTA BIOQUÍMICA
La banda sonora de la mañana la han puesto los pitos y altavoces atronadores, dignos de una ‘rave’ de música electrónica, de una protesta aledaña contra la instalación de una planta bioquímica en el polígono. La empresa francesa BelEnergía quiere desplegar esta instalación con una inversión de más de 30 millones de euros, a lo largo de quince hectáreas. En ella se fabricaría biometano (gas licuado) a partir de residuos del sector primario.
El malestar de parte de la localidad no es ninguna novedad, aunque la visita del jefe del Ejecutivo haya servido para subir un poco más el volumen. Primero, a ritmo de techno, después con tambores y finalmente, a la llegada de Sánchez, tirando del himno de España, marchas militares, pasodobles varios y Manolo Escobar.
Unos metros más allá, aunque en menor número, varios agricultores han hecho sonar la ranchera ‘Rata de dos patas’. El lunes por la tarde se barajaba en el municipio la posibilidad de convocar una tractorada. Quizá baste con esperar unos días ante la previsible nueva oleada de movilizaciones, a imagen del histórico febrero de 2024.