PP y Vox se dan más tiempo en Aragón mientras encaran la recta final de la negociación en Extremadura
El Partido Popular y Vox encaran la recta final para cerrar su pacto de gobierno en Extremadura, mientras en Aragón admiten que las conversaciones siguen abiertas y lejos de concretarse. Aun así, en ambos territorios se da por hecho que habrá acuerdos, con el calendario electoral marcando los tiempos y apretando las decisiones.
Aragón tiene de plazo hasta el 3 de mayo para evitar una repetición electoral, mientras que en Extremadura el límite se alarga hasta el día 4. Más margen hay en Castilla y León, donde este martes se constituyen las Cortes y el proceso podría extenderse incluso hasta julio si así lo decide el PP.
- ARAGÓN, NEGOCIACIÓN ABIERTA Y SIN CIERRE INMEDIATO
- EXTREMADURA TOMA LA DELANTERA EN LA NEGOCIACIÓN
- CHOQUE ENTRE DIRECCIONES NACIONALES
- LA CLAVE: LA ENTRADA DE VOX EN LOS GOBIERNOS
ARAGÓN, NEGOCIACIÓN ABIERTA Y SIN CIERRE INMEDIATO
En Aragón, el pacto avanza a menor ritmo que en Extremadura, aunque el líder autonómico del PP, Jorge Azcón, ya había explorado con Vox varios puntos de entendimiento antes de la reunión formal celebrada esta semana.
Según fuentes del PP aragonés consultadas por Servimedia, el encuentro del miércoles sirvió para continuar esos contactos iniciales y entrar en cuestiones concretas como inmigración, seguridad, vivienda y política fiscal. Sin embargo, todavía quedan asuntos pendientes y la negociación debe profundizar en el impacto presupuestario y la viabilidad de las medidas.
En el entorno de las conversaciones reconocen, de hecho, que aún “queda camino por recorrer”. Pese a ello, la vicepresidenta del Gobierno aragonés en funciones, Mar Vaquero, defendió tras la bilateral que existe una clara “vocación de acuerdo” para garantizar la gobernabilidad de Aragón durante los próximos cuatro años. La prioridad, añadió, es “limar” discrepancias y seguir avanzando sin otro límite temporal más que la fecha tope del 3 de mayo.
EXTREMADURA TOMA LA DELANTERA EN LA NEGOCIACIÓN
El ritmo en Extremadura está marcando el paso del resto de acuerdos. Este viernes, PP y Vox difundieron un comunicado conjunto en el que confirmaron que “las conversaciones se encuentran en una fase avanzada” tras una reunión de seis horas en Mérida.
Según fuentes conocedoras de la negociación consultadas por Servimedia, a ese encuentro se sumó como novedad el portavoz nacional de Agricultura de Vox, Rodrigo Alonso. La incorporación de perfiles sectoriales apunta a una fase de mayor concreción en las conversaciones.
Aunque ambas formaciones insisten en que las reuniones siguen siendo técnicas y que aún no se ha abordado el reparto de consejerías, la presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola, admitió este viernes que tiene “ganas de llegar ya a un acuerdo”. En el PP consideran que el riesgo de repetición electoral se ha reducido de forma notable en las últimas semanas.
CHOQUE ENTRE DIRECCIONES NACIONALES
La intervención de Génova en ambas negociaciones ha reconfigurado el pulso político con Vox. Si en un primer momento las críticas de Bambú se dirigían contra Guardiola, a la que llegó a bautizar como “la Irene Montero de Extremadura”, ahora el foco se ha desplazado hacia Alberto Núñez Feijóo.
La dirección de Vox ha acusado al líder del PP de alentar a dirigentes críticos con Santiago Abascal como Iván Espinosa de los Monteros, José Ángel Antelo o Javier Ortega-Smith, y le ha atribuido, tanto a él como a su equipo, "prácticas propias de contrabandistas de ría” en una carta enviada a la militancia en plena Semana Santa.
En Génova evitan alimentar públicamente esa escalada y rechazan entrar en reproches con “un potencial aliado de gobierno”. Fuentes de la dirección popular aseguran que no darán a Vox “ninguna excusa” para frustrar un pacto: “Si en el tiempo que necesitan para llegar a acuerdos consideran que tienen que demonizarnos y que así convencen al electorado dual, allá ellos”.
LA CLAVE: LA ENTRADA DE VOX EN LOS GOBIERNOS
La negociación no solo gira en torno al contenido programático, sino también al reparto de consejerías. Al menos uno de los barones del PP implicados confía en que Vox acabe renunciando a entrar en los ejecutivos autonómicos, aunque en Bambú ya han tomado una decisión distinta.
Fuentes de Vox aseguran que exigirán formar parte de los gobiernos de Extremadura, Aragón y Castilla y León, independientemente de la posición de los presidentes autonómicos. “Nos han obligado”, verbaliza un alto cargo del partido, que responsabiliza directamente a Feijóo. “Se han tirado tres meses con un discurso de campaña contra Abascal diciendo que Vox no iba a entrar, que ni quería ni sabía gestionar. Pues bien, ahora entramos porque lo dice su presidente”, añade.
Según esta misma fuente, la estrategia inicial de Vox pasaba por mantenerse al margen de las instituciones hasta las elecciones generales de 2027 para sostener su crecimiento electoral. Sin embargo, tras las elecciones de Castilla y León, el planteamiento ha cambiado para reforzar su papel político.