Era uno de los frentes recogidos en el Pacto por la Gobernabilidad de Aragón, suscrito en agosto de 2023 para la investidura de Jorge Azcón, pero colea todavía. Partido Popular y Vox han chocado este jueves en el Pleno de las Cortes a cuenta de una propuesta de los segundos para la derogación de la Ley de igualdad y protección integral contra la discriminación por razón de orientación sexual, expresión e identidad de género, apodada Ley trans aragonesa. Ni los populares, partidarios únicamente de modificar algunos apartados, han respaldado la PNL defendida por sus antiguos socios, que se han quedado solos en la votación.
“Esta ley, y así lo defendió este grupo parlamentario, busca garantizar derechos tan esenciales como la igualdad, la libertad y la convivencia de las personas”, ha asegurado la diputada popular Silvia Casas. A su juicio, derogar la ley supondría “una situación de completa desprotección e inseguridad jurídica para las personas Lgtbi, porque se tratan medidas como la atención a las personas víctimas de homofobia o transfobia o cuestiones relativas a la violencia en el ámbito familiar”.
El portavoz de Vox, David Arranz, ha cargado durante su intervención contra la “autopercepción de género” y ha ironizado con quienes se identifican como “gato, caballo, o una niña de siete años”. “Nadie puede tener dudas de que estamos ante casos muy rocambolescos, pero que son problemas de salud mental y que requieren un tratamiento”, ha dicho. El concepto “trans”, ha dicho, no es sino “disforia de género”, aunque ha defendido abordar esta cuestión “desde la seriedad” y “la dignidad” de cada persona “por el hecho de serlo”.
Arranz ha dicho estar “preocupado” por “cómo se disparan los casos por políticas y modas sobre la autopercepción de género y un adoctrinamiento ideológico perverso llevado a cabo por el lobby Lgtbi y sus activistas”. “Se aprovechan de los adolescentes y preadolescentes confusos y llenos de dudas, que están sufriendo cambios físicos y hormonales y están sometidos a una gran presión”, ha subrayado el parlamentario. Así, los tratamientos de cambio de sexo “convierten a personas sanas en enfermos terminales” que necesitarán de medicación “toda su vida”, ha apostillado.
UNA PROPOSICIÓN NACIONAL
El resto del arco parlamentario ha pedido “respeto” a Vox o, en el caso de la izquierda, han tachado su intervención de “homófoba” o “tránsfoba”. Se trata de una iniciativa, eso sí, que la formación liderada por Santiago Abascal ha presentado en todos los parlamentos regionales y que alude en su exposición de motivos a la Ley Trans aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez, si bien el debate se ha regionalizado.