Pilar Alegría pone rumbo a la unidad del PSOE Aragón y a las próximas elecciones
El PSOE Aragón ya habla de futuro. En realidad, lo lleva haciendo cerca de un mes, cuando tanto Pilar Alegría como Darío Villagrasa se postularon a suceder a Javier Lambán al frente de la Secretaría General. La balanza se ha decantado hacia la primera sin necesidad de primarias y la breve campaña de las últimas semanas ha dejado una consigna clara para ambos: unidad, porque el adversario, coinciden uno y otro, son el Gobierno de Jorge Azcón y Vox, a los que se medirán en las próximas elecciones autonómicas previstas para 2027. Hacia ahí apunta la brújula de los socialistas aragoneses, como ha quedado patente este viernes en una mañana que condensa en pocas horas el año y medio recorrido desde la derrota de Lambán el 28 de mayo de 2023.
La noticia saltaba hacia las 10.30. Villagrasa se retiraba por ser “consecuente” de la carrera hacia el liderazgo de la formación y dejaba vía libre a Pilar Alegría, cuyo cargo se formalizará el lunes salvo sorpresa mayúscula cuando finalice el plazo de presentación de precandidaturas, a algo menos de dos meses todavía del Congreso Regional. El exsecretario de Organización, a quien Alegría ya ha tendido la mano para regresar a la dirección si así lo desea, ha estado arropado por el equipo que lo ha acompañado a recorrer más de 7.000 kilómetros por toda la Comunidad. También se ha podido ver a la portavoz en las Cortes y secretaria general en Teruel, Mayte Pérez, o la diputada Pilimar Zamora.
Los propios militantes lo han convencido, a lo largo de unas 120 agrupaciones locales, de que era tiempo de dejar atrás las rencillas. “Me creo la unidad”, ha sido uno de los titulares de lo que él no considera una retirada, sino más bien cumplir con la voluntad trasladada desde el territorio. “Debate constuctivo”, “lealtad” y “trabajo”. La oposición a Jorge Azcón, “entre todos”, ha subrayado después y ha recogido el guante del mismo modo la ministra de Educación.
Con la cabeza alta y ningún tipo de arrepentimiento por postularse a la Secretaría General sin éxito, Villagrasa ha abandonado la sede a mitad de mañana para dejar paso a un vendaval con sabor a victoria. Más de un centenar de militantes se han congregado en la calle Conde Aranda para arropar a Pilar Alegría alrededor de un atril por el que había pasado minutos antes el joven diputado monegrino, y que ella no suele frecuentar.
EL PSOE MIRA A 2027
Antes, la portavoz del Gobierno Central ha rellenado el formulario de la precandidatura arropada de tres alcaldes. María Ariño (Mas de las Matas), Antonio Biescas (Ayerbe y líder de la oposición al PP en la Diputación de Huesca) y Jesús Morales (Quinto de Ebro) han sido las figuras escogidas para representar a las tres provincias, las mismas que han flanqueado su comparecencia. A pocos metros, la primera edil de Pedrola y miembro de la Ejecutiva Federal, Manuela Berges, la diputada autonómica y líder de la agrupación más numerosa de Zaragoza, Carmen Dueso, o el representante en la DPZ y concejal de Caspe, Abraham Martínez.
Se ha podido ver a Lola Ranera, principal cara visible de la oposición a Natalia Chueca y que había respaldado en un inicio a Darío Villagrasa. Junto a ella, otros ediles de la capital. Entre otros, Alfonso Gómez Gámez y Ros Cihuelo. Todos han sido testigos de un ambiente ensordecedor cuando caían los aplausos, donde los militantes han ocupado por momentos el espacio reservado a los medios de comunicación. “Un caudal de cariño e ilusión”, pero también “una responsabilidad”, según Alegría.
Cuenta la política zaidana que “un PSOE unido” sí puede hacer frente a Azcón en las próximas autonómicas. Ella le ganó en 2019 cuando lideró la lista al Ayuntamiento pero el pacto entre Ciudadanos y el PP cocinado en Madrid, y que iba a ser con los socialistas hasta el volantazo de Albert Rivera, le impidió gobernar. “Le vamos a ganar en 2027”, ha señalado quien parece convencida a terminar esa tarea, pero en la DGA. Villagrasa ha augurado que los populares tendrán que “sudar la camiseta”, en un símil futbolístico lanzado por un reconocido “sufridor” aficionado del Real Zaragoza.