Oliván reconoce que la centralización de pruebas analíticas tendrá una repercusión laboral
Zaragoza.- El personal de los laboratorios analíticos se verá afectado por la centralización de las pruebas analíticas. Así lo ha asegurado el consejero de Sanidad, Ricardo Oliván, en el Pleno de las Cortes, en respuesta a una interpelación planteada por la portavoz de CHA, Nieves Ibeas, quien criticaba la merma de la calidad que supondrá para los pacientes. Será así, ha dicho Oliván, porque los medios técnicos que se incorporarán gracias a la colaboración con la empresa privada no darán sentido a la conformación actual.
El consejero ha dicho que él “no es el culpable del modelo actual con una “brecha” entre los medios técnicos y la cualificación de los profesionales yendo por delante de la gestión, por lo que ha apostado por “utilizar más medios técnicos y redistribuir los recursos humanos”. “No hay un estudio de la repercusión laboral de ello, pero seguramente la habrá”, ha reconocido. Y ha explicado que los avances tecnológicos lo permiten y también esa mayor cualificación profesional, porque “el médico está al final del proceso, los otros son técnicos de laboratorio. Ahora la plantilla está conformada para hacer análisis como hace 20 años y lo tengo que hacer por el bien de los pacientes”.
En cuanto a las consecuencias de dicha centralización para el paciente, éste ha manifestado que no habrá, dado que ha insistido en que no tendrán que desplazarse a sitios diferentes para la extracción ni para recibir los resultados. Además, ha anunciado que está previsto ampliar el número de centros para extracciones.
“Se desplazan las muestras, no los pacientes”, ha añadido. Y ha matizado que la tecnología permitirá que no haya una pérdida de calidad en el traslado de las muestras, que además será evaluado por la Entidad Nacional de Acreditación para garantizar la calidad en todo el proceso analítico.
Por otro lado, ha afirmado que todos los hospitales aragoneses seguirán contando con laboratorio de análisis para diagnóstico clínico para dar respuesta a su zona, a sus necesidades urgentes, de los ingresados y para la extracción in situ por razones técnicas. El proyecto consiste en elaborar un laboratorio centralizado de referencia junto a una red de periféricos. El primero servirá para las pruebas de rutina y complejas y los otros para las urgencias y rutinas que requieran hacerse in situ por cuestiones técnicas.
Las razones, ha manifestado Oliván, son de “economía de escala” y para contar con tecnología punta. Para ello, “habrá que contar con la colaboración privada”, eso sí, “garantizo que el control siempre será público”. Todo para liberar recursos, mejorar el rendimiento, abaratar la compra de reactivos, mejorar el tiempo de respuesta y sin merma de la calidad. El proyecto cuenta con dos ejes que son la concentración de los recursos y el control de la red de traslado de muestras.
En relación a dichos traslados, el titular de Sanidad ha anunciado también que se eliminará la externalización que se hace en estos momentos a otras comunidades autónomas de algunas pruebas, que suponen un gasto de 1,2 millones de euros al año. De ellas se encargará ese laboratorio de referencia que se plantea crear.