Octavio López pide que Óscar Puente “dé un paso al lado” tras las denuncias del Sindicato Ferroviario en Aragón
El consejero de Fomento, Vivienda, Logística y Cohesión Territorial del Gobierno de Aragón, Octavio López, ha subido una vez más el tono contra el Ministerio de Transportes, a quien exige una actuación “inmediata” tras el comunicado difundido ayer por el Sindicato Ferroviario, que alertó de “graves deficiencias” en la red convencional a su paso por Aragón. López ha hecho referencia directa a las líneas Zaragoza-Caspe-Tarragona y Zaragoza-Lérida, citadas por la central sindical, y ha advertido de que “no se puede llamar a la calma” mientras Adif mantiene “más de veinte limitaciones temporales de velocidad” por el mal estado de la infraestructura. Además, ha dejado caer que si alguien como el ministro Óscar Puente “no da soluciones a problemas graves, debería dar un paso al lado”.
En ese contexto, y a una semana del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), el consejero ha asegurado que la gestión de Adif y del Ministerio “no provoca más que confusión, inseguridad, descrédito, retrasos e incertidumbre” entre usuarios y trabajadores. “Esta situación resulta, créanme, inaguantable”, ha remarcado, insistiendo en que Aragón no puede permitirse “semejante grado de deterioro” en un sistema que considera clave para el transporte de viajeros y mercancías, especialmente por el peso logístico de la comunidad.
LAS LÍNEAS BAJO LA LUPA DEL SINDICATO
El comunicado del Sindicato Ferroviario, dado a conocer ayer, situó en el centro a la línea Zaragoza-Caspe-Tarragona, que describió como “crítica” por acumular más de 20 limitaciones temporales de velocidad y por “graves filtraciones de agua” denunciadas por personal de conducción. También alertó de “serias deficiencias” en la Zaragoza-Lérida que, a su juicio, afectan a la seguridad y generan temor entre maquinistas y personal de a bordo, además de señalar carencias en bases de mantenimiento, falta de material y personal y el impacto de la externalización de servicios.
López ha recogido ese malestar este lunes en el Pignatelli y ha exigido a Óscar Puente que “tome cartas en el asunto” para que las deficiencias denunciadas “sean constatadas y solucionadas con la mayor urgencia posible”. A su juicio, “no se puede gestionar peor” lo que está ocurriendo estos días, y ha situado el debate en un marco más amplio. “No hay día que no nos despertemos con algún sobresalto”, ha dicho, citando como ejemplo el “caos” de Rodalies en Cataluña, que este mismo lunes ha vuelto a sufrir incidencias.
“EL SEÑOR PUENTE NO DEBERÍA CONTINUAR”
El consejero ha elevado el tono al afirmar que “urge tomar medidas” y que “el señor Puente no debería continuar al frente de la gestión ferroviaria en este país”. “Espero que el señor Sánchez deje ya de defender lo indefendible”, ha añadido, aludiendo a la necesidad de “virar el rumbo” de un sistema que, en su opinión, “hasta hace poco era la envidia de Europa y hoy es el hazmerreír”.
Más allá del debate político, López ha insistido en que la comunicación institucional “es necesaria”, pero “no es suficiente” si no va acompañada de decisiones estables y un plan claro. Ha criticado que se cambien restricciones de velocidad “en días e incluso en horas”, porque eso “produce un desazón muy importante” y alimenta la idea de que “el conjunto de la vía está en deterioro importante”.
ACCIDENTE EN ADAMUZ Y CONTINUIDAD DEL MINISTRO PUENTE
En relación con el accidente de Adamuz, López ha subrayado que espera conocer “en las próximas fechas” las causas “ciertas y exactas” de lo ocurrido, y ha defendido que, si se confirma un problema de mantenimiento, debe ponerse en marcha un plan con calendario, tramos priorizados y “qué grado de seguridad se da a los ciudadanos”. También ha recordado que la incertidumbre en los tiempos de viaje “no viene del accidente”, sino que se ha vuelto “algo ritual” desde hace “un par de años”, coincidiendo, ha dicho, con la llegada de Puente al Ministerio.
En el turno final, preguntado por una posible dimisión, López ha insistido en que “cuando alguien está en ese escenario y no da soluciones a un grave problema, lo más razonable es dar un paso al lado y que venga alguien a asumir esta responsabilidad”. El propio ministro de Transportes y Movilidad Sostenible ha asegurado este lunes que “caerá quien tenga que caer”, incluso si de él mismo se trata.