Zaragoza.- El Pleno de las Cortes ha dado el visto bueno al proyecto de Ley que modifica los horarios comerciales y las aperturas en festivos. Ha contado con el apoyo de CHA, Ciudadanos, PAR, PSOE y PP y con el voto negativo de Podemos e IU.
La consejera de Economía, Marta Gastón, ha detallado que este cambio permite abrir todos los días del año a las franquicias de grandes firmas que dispongan de una superficie inferior a 300 metros cuadrados. Algo que, como ha puntualizado Gastón, ya hacían desde 2012 amparándose en la Ley estatal.
Por lo tanto, para la consejera esta modificación "ha sido solo estética, no ha cambiado nada". "No ha sido una reforma de fondo, solo ha adaptado el texto de la Ley autonómica a la nacional", ha insistido Gastón.
Además, este proyecto de Ley también establece que los días y horas de apertura y cierre de cada establecimiento comercial deberán exponerse de forma que sea visible desde el exterior, incluso cuando el establecimiento se encuentre cerrado.
Sin embargo, para Podemos e Izquierda Unida esta decisión es "un mazazo" para el pequeño comercio porque abre la puerta a la liberalización de los horarios. Según Patricia Luquin, de IU, "la apertura en domingo y festivos no crea empleo de calidad ni aumenta las ventas. La defensa de los trabajadores se hace con otras medidas y potenciando el pequeño comercio. Esta no es una buena decisión para el comercio en Aragón".
Para otros grupos parlamentarios como Ciudadanos o el PAR, esta modificación es buena para el comercio. El aragonesista Jesús Guerrero considera que de esta forma "se fomenta que haya más comercios y se da un impulso a las iniciativas locales y al empleo estable y de calidad".
Desde el PP, Dolores Serrat, ha defendido que "hay que adaptarse a la norma nacional" y ha recordado que una franquicia "está operada por autónomos, la mayoría aragoneses que exponen en estos negocio su propio patrimonio". "Era una discriminación negativa que había que eliminar", ha concluido.
Postura del pequeño comercio
Desde la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de Zaragoza y Provincia (ECOS), su presidente, José Antonio Pueyo, ha remarcado que "siempre hemos defendido la conciliación de la vida laboral y familiar de los pequeños empresarios de comercio y servicios", por lo que "no vemos con buenos ojos esta medida". Si bien, Pueyo ha señalado que en muchos casos estos franquiciados son pequeñas empresas gestionadas por pequeñas empresas.
El presiente de ECOS ha explicado, además, que creen que hay una "intencionalidad" por parte del Gobierno de España "para que se favorezcan determinados intereses de grandes firmas distribuidoras nacionales" y ha denunciado que, muchas veces, "no se tiene la sensibilidad que hay que tener con un sector [el del pequeño comercio] que ha sufrido mucho con la crisis y que en Aragón ocupa a 89.000 trabajadores".