Zaragoza.- "Pase lo que pase con el impuesto del diésel, en Aragón se pagará igual la factura del combustible que en el resto de las comunidades". Con esta frase ha rechazado el presidente del Gobierno aragonés, Javier Lambán, la afirmación del presidente del PAR, Arturo Aliaga, que ha planteado la posibilidad de que Aragón, al contar con impuesto de hidrocarburos, pague más cuando sea efectivo el impuesto al diésel que ha anunciado el Estado.
Aliaga se ha mostrado preocupado ante esta subida porque en Aragón se fabrican componentes para motores diésel que habían hecho inversiones "y ahora se han encontrado con un mazazo". En su opinión, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, debería reunir al sector para "pactar un horizonte" porque proveedores, concesionarios y talleres "necesitan tiempo".
El presidente de Aragón se ha mostrado más tranquilo porque la ministra de Industria, Reyes Maroto, anunció "que estaba trabajando con las comunidades en un plan estratégico para la automoción". Lambán ha admitido que desde la Administración "hay que acompañar los cambios" pero ha añadido que desde el sector de la automoción "hay que hacer lo posible para que no haya un efecto negativo".
Un cambio que ya se está produciendo porque en la planta de Opel en Figueruelas la producción del diésel ha bajado del 65% al 18%. Una caída que Lambán ha calificado de "brutal".
Por último, Lambán ha anunciado que ha invitado al comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, a visitar Aragón "para abordar la situación de la automoción".