Zaragoza.- "Vamos a trabajar codo con codo con todas las instituciones y representantes de las empresas y de las organizaciones sindicales de las Cuencas Mineras". Este ha sido el mensaje que ha vuelto a mandar el presidente de Aragón, Javier Lambán, tras conocerse el anuncio de cierre de la Térmica de Andorra para junio de 2020.
Espera que "por la vía de la unidad" la economía del carbón en la zona de Teruel "se vea sustituida por otro tipo de economía para que no se resienta el empleo ni la demografía" de la zona de las Cuencas Mineras.
A pesar de que el comité de empresa de la Central Térmica de Andorra cree que se necesitará diez años para compensar la pérdida de trabajo en la zona, Lambán considera "aventurado" decir cuánto tiempo debe pasar. Cree que dependerá "de las posibilidades que ofrezca el alargamiento de la vida de la Térmica, que se tendrá que adaptar a una normativa europea cada vez más restrictiva, y de la capacidad de recomponer el tejido productivo".