La gestión forestal de PP-Vox redundará en la colaboración público-privada y la reforestación

La directora general de Gestión Forestal ha detallado sus líneas de actuación para la legislatura. Foto: Cortes de Aragón

Pese al cambio de inquilinos en el Gobierno de Aragón, la política forestal de la Comunidad seguirá la senda de la colaboración público-privada, en la que tanto insistió Javier Lambán en las postrimerías del cuatripartito, y el nuevo Ejecutivo intentará poner su sello esta legislatura con el Plan de Reforestación que deslizó el consejero de Medio Ambiente, Manuel Blasco, esta misma semana. Así lo ha adelantado en las Cortes la directora de Gestión Forestal, Ana Oliván, que ha detallado ante la Comisión del ramo las políticas de su área para los próximos cuatro años.

La de Oliván no ha sido una comparecencia de cifras sino de trazo grueso, si bien es cierto que ha anunciado, ya en el tiempo de descuento, una partida de cuatro millones para mejorar los puntos de encuentro de las cuadrillas. De este modo, ha dicho, las acciones de su Dirección General estarán estructuradas en cuatro bloques, comenzando por la “agilización” de los trámites administrativos y pasando en segundo lugar por “potenciar la gestión sostenible y la reforestación”. En este sentido, la responsable del área ha apuntado que Aragón y Canarias están “en el vagón de cola” de los planes de seguimiento de las masas arboladas, ya que “poco más del 8%” de la superficie está sujeta a dichos mecanismos.

Es en este punto donde entra en juego la colaboración público-privada, a través de los conocidos “aprovechamientos” de madera u otros materiales derivados de la limpieza y el mantenimiento de los montes, de los que se podrían beneficiar entidades empresariales. Al hilo de esta cuestión, Oliván ha apelado a escuchar a los agentes del sector, que no se reúnen con un consejero del área desde 2014, tal como ha recordado. En estos nueve años, han cambiado las amenazas, especialmente por la proliferación de los episodios de sequía y el cambio climático.

Respecto al tercer bloque, la prevención y extinción, la directora ha apuntado que otras empresas, al margen de la pública Sarga, “podrán realizar determinados trabajos” para “recuperar el tejido forestal perdido”. Lo que no quita, ha matizado, que no se contemple una mejora de las condiciones laborales de la plantilla a cargo de la DGA. Por ahí pasa el cuarto punto, que promoverá los convenios entre el Gobierno autonómico, los ayuntamientos y las empresas.

MÁS INVERSIÓN NO SON MENOS INCENDIOS

La comparecencia de Oliván ha dejado críticas al Plan Forestal aprobado este mismo año por el cuatripartito. A su juicio, “el incremento de la inversión” no ha permitido abarcar más hectáreas. Con más dinero, “cada vez hacemos menos”, ha advertido, por lo que ha llamado a revisar los fondos para prevención, aunque sin dejar de lado las labores de extinción.

De los grupos políticos, Leticia Soria (PSOE) ha defendido el plan vigente, al tiempo que ha advertido de que el PP es “rehén” del “negacionismo climático” de Vox. Ha sido el principal choque entre la representante del Gobierno y la del principal partido de la oposición, ya que ambos se han mostrado favorables a la colaboración público-privada, el término estrella del debate forestal este jueves, y el impulso a la silvicultura y la limpieza de montes.

Por su parte, Joaquín Palacín (CHA), ha celebrado las mejoras laborales de los últimos tiempos para la empresa Sarga. “Se han tomado medidas”, ha añadido, “pero hay que seguir tomando”. Por ejemplo, con el “déficit de Agentes de Protección de la Naturaleza”. Tomás Guitarte, de Aragón-Teruel Existe, se ha sumado al vagón de unir el sector privado y público para intensificar las tarea de limpieza. Incluso ha propuesto que “los propietarios puedan obtener beneficios económicos si descontaminan”.

Finalmente, Juan Vidal (Vox), ha salido al paso de las críticas socialistas y ha señalado que la expansión de los parques fotovoltaicos puede chocar con las políticas preventivas, por lo que seguirán vigilantes.