Feijóo visita Zaragoza en un clima de máxima tensión con Vox y amenaza de elecciones
La presencia en Zaragoza este sábado del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, estaba prevista con margen, y no poco. El paso de los días ha convertido la cita, acto central del Día del Afiliado del PP aragonés, en un evento de máxima expectación. Feijóo, asiduo a pasar por la capital desde que asumió la dirección del principal partido de la oposición, no se enfrenta a un día más, sino que llega en uno de los momentos de mayor tensión con Vox en la Comunidad, equiparable incluso a la ruptura de la coalición hace un año y medio.
El PP, primero por las redes sociales del presidente Jorge Azcón, confirmó el jueves la intervención de Feijóo en el Parque de Atracciones, el lugar escogido (si el tiempo lo permite) para congregar a afiliados y simpatizantes populares. Estará acompañado por Azcón, por lo pronto, en un acto donde también suelen tomar la palabra la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, y el presidente del partido en la provincia, Ramón Celma, entre otros.
Los días previos a la jornada han materializado un incendio que, aunque viene de lejos, tiene como mecha el caso de Marcos Francoy, el asesor de Vox en las Cortes cesado tras publicar y difundir contenido racista y fascista en las redes. El partido de Alejandro Nolasco se negó después de hacer pública la decisión a negociar los Presupuestos de 2026 por lo que consideró un órdago “mezquino” de Azcón, que rompió relaciones con ellos durante un lapso de dos horas.
La cuestión del adelanto electoral ya no es un elefante en la habitación. El propio Núñez Feijóo ha dejado en manos del Gobierno de Aragón pulsar el botón rojo aunque hoy no lo contemplen. Con la incógnita despejada, sigue siendo uno de los frentes más atractivos del discurso que pronuncie.
Y es que la relación entre PP y Vox no es un quebradero de cabeza de ámbito aragonés. Las coaliciones rotas en el verano de 2024 están abocadas a negociaciones presupuestarias y algunas, caso de Extremadura, como avanzó su presidenta María Guardiola, a elecciones, hasta el punto de que la fecha podría confirmarse la próxima semana. Feijóo mira a Murcia, Valencia y Baleares, donde sí hubo acuerdo para este ejercicio, pero sobre todo a la DGA, la citada Junta extremeña y Castilla y León, donde el PSOE ha posibilitado el techo de gasto a escasos meses de sus comicios, previstos para marzo. Las cuentas parecen otro cantar.
TERCERA VISITA ESTE AÑO
Con la de este sábado son tres las visitas de Alberto Núñez Feijóo a Zaragoza en lo que va de año. La primera, en febrero, congregó a los principales alcaldes del Partido Popular para la firma de una declaración en materia de vivienda. Feijóo habló entonces de financiación autonómica, anunciando que apoyaría la inclusión de los criterios de despoblación y orografía que reclamaba Azcón.
En mayo, la capital aragonesa fue una de las primeras paradas del líder popular en su gira camino al congreso de julio, donde revalidó el liderazgo de la formación. La jornada estuvo marcada por el recién publicado informe de la UCO sobre el Caso Koldo.
Esta vez, al margen de la sombra de los comicios, Feijóo se encontrará en Aragón con el eco de sus propias palabras sobre el trasvase en Murcia, que el PP regional ha hilado al proyecto del Tajo-Segura y no al Ebro. Quien sí habló del río que atraviesa la Comunidad fue la histórica líder popular y expresidenta de la Comunidad de Madrid, con quien Azcón reconoció estar “radicalmente en contra”.