España Vaciada presenta en Madrid su Plan de Financiación Solidaria

La jornada se ha celebrado en la sala Ernest Lluch. Foto: Teruel Existe
El portavoz de Aragón-Teruel Existe, Tomás Guitarte, ha sido uno de los intervinientes en el Congreso

Los territorios de la España vaciada han presentado en Madrid el Plan de Financiación Solidaria, una iniciativa que aspira a convertirse en la tercera vía dentro del debate sobre la reforma de la financiación del Estado. Tomás Guitarte, portavoz de Aragón-Teruel Existe, ha sido el introductor de la jornada, que ha tenido lugar en la sala Ernest Lluch del Congreso de los Diputados, y en la que han intervenido representantes de Soria ¡YA! (Ángel Ceña), Cuenca Ahora (David Cardeñosa), Jaén Merece Más (Juanma Camacho) y de España Vaciada (Inmaculada Sáenz).

El Plan de Financiación es un documento en el que están trabajando desde diversos puntos de España para aportar argumentos a favor un equilibrio entre territorios más justo. Con el fin de ofrecer una mirada plural sobre distintos territorios del Estado español, entre los ponentes del Plan de Financiación Solidaria se cuentan representantes de Aragón, Soria, Cuenca, Jaén. España Vaciada representa, además de a La Rioja, a otras provincias como Almería, León, Palencia, Salamanca y Valladolid.

Tomás Guitarte ha explicado que “el debate sobre financiación se centra excesivamente en el eje Madrid-Barcelona”. “Otros territorios, como Navarra y País Vasco, ya tienen solucionado lo suyo. Pero España es mucho más amplia y más plural. Somos la España históricamente olvidada”, ha añadido. Las líneas fundamentales sobre las que se empezará a construir este plan son, según desgranó Guitarte, “la exigencia de un sistema que garantice un reparto justo de los recursos, que se garantice la cohesión territorial y la prestación de servicios”.

Para ello, el Estado debería destinar cada año una cantidad equivalente al 2% del PIB durante 25 años. Ese 2%, ha explicado Guitarte, “debería destinarse a subsanar los déficits en servicios e infraestructuras acumulados durante cuatro décadas, desde el inicio de la democracia”. “Estamos hablando de unos 30.000 millones de euros al año (según datos del año 2022). Un 2% del PIB, de financiación adicional destinada al 70% del territorio nacional”, ha señalado.

La filosofía del plan pasa por “respetar lo que cada territorio necesita, por eso no se establece un fijo por habitante ni por territorio”. Porque, apunta, “es muy distinto el coste de un servicio en un pueblo pequeño que en una gran capital”. “Por ejemplo, en un colegio de Madrid un maestro podría tener una clase con 30 alumnos, mientras en Aragón un aula rural puede tener 3 alumnos. Está claro que el coste no es el mismo, pero eso no quiere decir que haya que olvidarse de nosotros”, ha insistido.