Elecciones en Aragón: una decisión rumbo a lo desconocido
Aragón ha vivido en la era autonómica, que arrancó en 1982 con la aprobación del Estatuto, de todo, quizá sin el "casi". Porque este lunes, y aunque sea por causas que, dicho por sus propios protagonistas, hunden sus raíces más en Madrid que en Zaragoza, el presidente Jorge Azcón disolverá por primera vez las Cortes antes de tiempo y convocará elecciones anticipadas para el 8 de febrero de 2026. La cita ante los medios está prevista desde las 11.30 horas en la sala de Columnas del Pignatelli.
Una decisión acelerada desde hace un par de semanas, una vez el propio Azcón reconoció su situación de minoría y el consecuente bloqueo, pero con ecos del verano de 2024. Los Presupuestos, del presente ejercicio primero, y de 2026 ahora, han dejado patente la incapacidad de reconstruir los puentes entre PP y Vox. Tampoco Aragón había acumulado hasta ahora dos prórrogas consecutivas de las cuentas, pero por ahí pasa otra de las consecuencias de la inestabilidad y así arrancará el próximo año.
Y es otra circunstancia inédita, lograr una mayoría absoluta, lo que libraría a Azcón de la necesidad de pactos con la formación que hoy representa Alejandro Nolasco, o bien a través de terceros actores como Aragón-Teruel Existe o el PAR, habiendo crecido las diferencias con los primeros. Sea como fuere, la balanza entre PP y Vox es el nudo gordiano de estos comicios y los (mínimo) otros tres hasta junio: uno busca crecer a costa del otro y al mismo tiempo las posibles investiduras en Moncloa y el Pignatelli atañen a ambos.
El particular laboratorio extremeño es un avance de lo que se juegan. En una campaña sin más autonomías involucradas, Santiago Abascal ronda el mitin diario en distintas localidades (no se queda atrás el PP) y desde el partido en Aragón avanzan que podría ocurrir lo mismo, lo que daría pie a un volumen de actos muy superior al de 2023. Pasarán pocos días desde el anuncio de Azcón hasta que jueguen su primera carta, la continuidad o no del exvicepresidente Nolasco como candidato.
Del otro lado del tablero, el PSOE de Pilar Alegría afronta su primera cita con las urnas. Antes de tiempo, aunque con la maquinaria de listas en la rampa de salida, y rodeados de acusaciones del Gobierno popular por las denuncias de presuntos casos de acoso y la el terremoto judicial alrededor de Ábalos, Koldo y Cerdán, con réplicas puntuales en la Comunidad.
Las elecciones llegan a la izquierda de los socialistas, no con el pie cambiado, pues desde este espacio se habían puesto en marcha distintos mecanismos internos, pero sí con la obligación de tomar decisiones. En CHA, las posibles primarias entre el diputado en el Congreso, Jorge Pueyo, y la secretaria general Isabel Lasobras, mientras Podemos e IU deben ratificar a sus candidatos y no viene implícito que sean sus recién proclamados coordinadores, Ricard Mitjana y Marta Abengochea.
AZCÓN ENCUENTRA UNA VENTANA
Todo a partir de este lunes. La fecha escogida por Azcón para comparecer, tras no hacerlo el viernes cuando todo quedó visto para sentencia, aboca a una cita con las urnas separada tanto de Extremadura como de Castilla y León, donde los comicios apuntan al 15 de marzo.
El presidente da el paso sin conocer los resultados de María Guardiola y alejado de Alfonso Fernández Mañueco, sobre quien pesan críticas recurrentes por la gestión de los incendios el pasado verano. Otra crisis, la de los cribados del cáncer de mama en Andalucía, apunta a marcar las siguientes elecciones del ciclo, ya en verano, más lejos si cabe de la DGA. Salvo sorpresa de última hora, y es que tendría que darse el mismo lunes, nadie más puede ocupar el 8 de febrero.