Tal día como este miércoles, 28 de mayo, pero de hace dos años, un “tsunami” sacudió la política aragonesa. Con esa palabra se refirió el expresidente socialista Javier Lambán a la victoria de Jorge Azcón y el Partido Popular, que aquella noche ponía rumbo al Gobierno de Aragón, pacto con Vox mediante, acabando con ocho años del PSOE. El PP recuperó también el Ayuntamiento de Huesca y la DPH, con Lorena Orduna e Isaac Claver, la DPT con Joaquín Juste y revalidó las alcaldías de Zaragoza y Teruel, gracias a Natalia Chueca y Emma Buj, la segunda con mayoría absoluta y la primera, casi.
Los populares se apoyaron entonces en Vox para sacar adelante las investiduras de Azcón, a cambio de una Vicepresidencia con rango de Consejería y Agricultura, Orduna y Chueca, y en Aragón-Teruel Existe para la DPT. No obstante, las relaciones con los voxistas casi en el ecuador de la legislatura, pues esta arrancó a mediados de junio y la labor de Gobierno arrancó en agosto, atraviesan una situación diametralmente opuesta.
Así, las negociaciones para sacar adelante los Presupuestos de Aragón este 2025 han caído en saco roto por sus dos principales diferencias, el trato de la inmigración ilegal y el pacto verde, pese a que Azcón condenó de forma explícita la primera y se mostró crítico con las políticas del segundo bloque. Las discrepancias respecto a la acogida de menores migrantes, ahora de plena actualidad por la negativa de la DGA a colaborar con el reparto, acabaron también hace un año con la coalición del Pignatelli y otros cuatro gobiernos autonómicos (Extremadura, Valencia, Castilla y León y Murcia).
Hasta la fecha, solo el líder valenciano Carlos Mazón se ha repuesto de esa brecha con un preacuerdo presupuestario. El deterioro de la relación en Aragón se ha traducido, entre otras cuestiones, en no poner en marcha algunas de las rebajas fiscales que figuraban en el Pacto para la Gobernabilidad suscrito en agosto de 2023 entre el exvicepresidente Alejandro Nolasco y la entonces portavoz popular, Ana Alós, que días después pondría rumbo al Congreso con la convocatoria anticipada de las generales, la mañana siguiente al triunfo del PP.
Las mismas medidas con las que Jorge Azcón dibujó en su primer Debate sobre el Estado de la Comunidad un empujón a la legislatura, ya en solitario. A falta de retomar las conversaciones para las cuentas de 2026, seguirán en el cajón, mientras el PP abandera el buen ritmo inversor y la llegada de grandes empresas en sectores como los datos, las renovables y la defensa.
LA RECONSTRUCCIÓN DEL PSOE
La misma noche del 28M, Javier Lambán dejó intuir que daría un paso al lado. Pocos días después, anunció que pondría rumbo al Senado por designación autonómica, siendo los últimos comicios el principio de su progresiva retirada del ámbito orgánico del PSOE y la primera línea política. Con Pilar Alegría como nueva secretaria general y un marcado clima de unidad interna, los socialistas tienen, máximo, dos años para recuperar el camino perdido y volver tanto al Pignatelli como al resto de instituciones.
Solo pudieron retener la Diputación de Zaragoza, donde Juan Antonio Sánchez Quero tiene previsto agotar el mandato pese abandonar el liderazgo de los socialistas en la provincia. Su sucesora será la alcaldesa de Ejea de los Caballeros, Teresa Ladrero, considerada la hija política de Lambán. En Teruel, Rafa Guía ya ha sustituido a Mayte Pérez y el oscense Fernando Sabés, alineado con Alegría desde hace años, es el único superviviente de la debacle entre los presidentes provinciales.
A LA ESPERA DE MÁS CAMBIOS
Aragón-Teruel Existe y CHA obtuvieron, cada uno, tres diputados. Para los turolenses, unos resultados que, si bien permitieron su entrada en el parlamento, se quedaron por debajo de las previsiones de las encuestas, que situaron a Tomás Guitarte como la llave de la gobernabilidad en su estreno en política autonómica tras pasar por el Congreso de los Diputados. El adelanto de las generales propició para Chunta la irrupción de Jorge Pueyo. El diputado de la coalición Sumar es hoy una de las principales caras visibles del partido y el runrún alrededor de su figura y una hipotética candidatura a las Cortes es un tema recurrente en el arco parlamentario.
Del grupo mixto, el PAR conserva en Alberto Izquierdo su único diputado desde hace dos años. Es también el principal candidato a presidir el partido con el próximo Congreso en el horizonte. Sería el punto y final a casi cuatro años de deriva judicial y un evidente desmembramiento.
Sin grandes novedades en Izquierda Unida, Álvaro Sanz revalidó su silla en el parlamento y continúa como coordinador en la Comunidad. Podemos, el escaño restante, sufre todavía las consecuencias de la debacle que llevó a la dimisión de Maru Díaz, exconsejera de Ciencia en el cuatripartito.
Hizo lo propio meses después Marta de Santos, cuando intentó tomar las riendas de los morados, y ahora el equipo técnico nombrado por Ione Belarra allana el camino hacia la elección de un nuevo líder en los próximos meses. La relación entre su único diputado, Andoni Corrales, y la dirección en Aragón, es inexistente.




