José Antonio Labordeta, mucho más que un “a la mierda”
25 años y dos días después de la llegada de José Antonio Labordeta al Congreso de los Diputados, quienes lo conocieron de cerca siguen teniendo claro que su paso por Madrid es mucho más que el “a la mierda” que profirió a la bancada del Partido Popular, casi a medianoche, durante un Pleno. “José Antonio Labordeta. Diputado del pueblo”, del periodista Conrad Blásquiz y Pregunta Ediciones, profundiza en ese legado en un momento, como asegura el autor, en el que la política ha cambiado “para mal”, tanto que el exabrupto del entonces representante de CHA, ejemplo de indignación para otros, pasaría desapercibido.
“Hacía falta este homenaje. Labordeta fue pasado, pero también presente y espero que futuro. La política necesita más labordetas”, ha asegurado Blásquiz en la presentación del libro ante los medios, que será a puertas abiertas el martes (19.00 horas) en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza. Su retrato de esas dos legislaturas da a conocer la faceta política de quien fue cantautor, profesor, escritor y estrella televisiva improvisada.
“Sería injusto que se le recordara solo por el ‘a la mierda’, otros ya hacía años que lo seguíamos”, ha recalcado Blásquiz, y así lo ha refrendado la hija de José Antonio, Ángela, desde la sede de la Fundación que lleva su nombre. “Fue una cosa muy puntual, un ‘ya vale’”, añade, aunque tiene claro que su padre “era directo”.
Amigos, conocidos y compañeros de Labordeta en el Congreso conforman a través del libro un relato donde tiene cabida hasta el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. “El decía que era como un torrente de honestidad”, relata Conrad Blásquiz. Su legado, ha continuado, permitió “humanizar la política” con un lenguaje y trato “cercano, pero culto”. No pasó desapercibido en un Grupo Mixto donde podía hablar poco por las limitaciones del reglamento de la cámara. “Podía estar satisfecho de su trabajo”, ha añadido.
Si el “a la mierda” no define la amplitud de su trayectoria, sí sirve para dibujar el paso del tiempo en política. “Abrió los informativos y Crónicas Marcianas, causó un enorme impacto, hubo quien atribuyó esas tres palabras de la Guerra del Golfo. Él estaba incluso arrepentido”, expresa Blásquiz. Por el contrario, “ahora es demasiado habitual” ver este tipo de enfrentamientos, relata. Ese “lenguaje culto” que enarboló también “ha desaparecido”, dice el autor. “Lo tendría más fácil ante tanto improperio”, ha remachado.
David Francisco, de Editorial Pregunta, y Ángela Labordeta han explicado que el libro empezó a gestarse hace un año. Cuenta con “numerosas colaboraciones” y es “muy plural y abierto en testimonios”, ha remarcado el primero. Para la hija del político y cantautor, “tiene una parte muy didáctica” que permite comprender la extensión y la influencia de su estancia en Madrid.