Críticas y optimismo en el camino del Estatuto

Tres meses después de que se iniciaran la nueva reforma del Estatuto de Autonomía, están apareciendo las primeras críticas de parte de los partidos al proceso, referentes al ritmo y la ambición de los trabajos; pese a ello, todos los grupos aseguran el mismo fin: que Aragón tenga finalmente el máximo de autogobierno posible.

Zaragoza.- A diferencia de otros años, en la celebración del Día de Aragón de 2005 las reclamaciones de un mayor autogobierno estarán en un segundo plano; a pesar de que en febrero inicio sus trabajos una ponencia de reforma, en la que representantes de todos los grupos preparan el que será tercer Estatuto de la Comunidad.

La meta reivindicada por todos es conseguir una ley que se apruebe por unanimidad y que iguale a Aragón con las comunidades que tienen más competencias. Así, PSOE, PP, CHA, PAR e IU coinciden en que no se consentirá que la reforma que actualmente prepara Cataluña vuelva a marcar dos niveles de autonomía.

Pero a pesar de todas estas coincidencias, las valoraciones del trabajo que se está realizando y de las perspectivas son distintas, y desde los partidos nacionalistas e Izquierda Unida se acusa a socialistas y populares de dilatar el proceso e intentar recortar las expectativas; algo que los últimos niegan.

Lo hecho hasta ahora incluye la incorporación al Estatuto de la Cámara de Cuentas, como órgano que completa el despliegue de las instituciones autonómicas (actualmente está creada por ley y sin nombrar), y la posibilidad del presidente de disolver las Cortes e iniciar una nueva legislatura de cuatro años (el actual Estatuto permite también la disolución, pero el nuevo Parlamento sólo tendría vida hasta completar el mandato del sustituido); así como otros cambios menores.

En total, después de seis sesiones de trabajo, Chesús Bernal, representante de CHA en la ponencia, resume que se ha avanzado en ocho artículos de los 23 que tiene el Título Uno, “y con aspectos aparcados”; a pesar de que este título, dedicado a las instituciones de la comunidad, se eligió para comenzar a trabajar por ser menos problemático que el II (competencias) o el Preliminar (signos de identidad).

PSOE: “No hay premio a la prisa”

“Hasta ahora se ha avanzado poco”, reconoce el socialista Francisco Catalá, pero añadiendo que es lógico en un trabajo que está “en los comienzos”, y que reconoce que va a ser largo. Catalá señala que para el grupo socialista “uno de los bienes más apreciados, que no hay que romper, es el consenso”, y replica a las críticas de los partidos nacionalistas que no hay “un premio especial por ser el primero; es mejor tener un buen Estatuto, aunque se apruebe el cuarto”.

Para el representante socialista, los partidos nacionalistas tienen “una visión más ambigua del Estado”, pero todos los grupos coinciden en puntos como recuperar el recurso de casación foral, recoger la participación en las instituciones europeas cuando afecten a competencias exclusivas, o señalar hechos diferenciales –como la despoblación o la frontera con Francia- “porque recogerlos es bueno para negociar la financiación o las relaciones con otros países”.

Además, Catalá asegura la disposición del PSOE a hablar de asumir nuevas competencias, tanto las que se señalan en la Constitución, como en otras materias que han surgido en los últimos años, como nuevas tecnologías o emigración.

Como diferencias, Francisco Catalá señala que el PSOE no es partidario de incluir reivindicaciones, “que aunque nos gustarían no permite ahora la ley”. En esta misma línea, también marca una diferencia con los partidos nacionalistas al defender “mirar a otro lado”, y tener en cuenta el proceso de otras comunidades, “porque quizá el que llegue el primero hace el ridículo por falta de visión” y, sobre todo, “qué se está haciendo en la reforma de la Constitución”, ya que van a influir cuestiones como la reforma del Senado.

A la vez el diputado socialista marca como una de las metas que ninguna comunidad autónoma tenga privilegios sobre las demás, y resalta que todas las autonomías deben tener “los mismos derechos y obligaciones”. Es decir: no a que se conceda más autogobierno a Cataluña que a Aragón, pero tampoco a más peculiaridades fiscales; Catalá señala que no se admitirá tampoco “el cupo en Aragón”.

Estatuto de Autonomía de Aragón

PP: El consenso como referencia

El Partido Popular muestra también unas tesis similares, y así el diputado Francisco Suárez, uno de los dos representantes del grupo en la ponencia de reforma, señala que su objetivo es que el proceso se desarrolle con el consenso de todas las fuerzas políticas; “en todas situaciones ese es nuestro punto de referencia”.

El representante del PP señala que este principio implica ir más despacio y dificulta el trabajo, pero lo considera “fundamental”. Frente a las críticas de otros partidos por el ritmo, señala que el dictamen sobre autogobierno que ya se aprobó en la pasada legislatura “no se discute”, pero que su desarrollo admite varias posibilidades, que hay que concretar.

Además Suárez incide en que en las primeras sesiones “siempre cuesta coger el mecanismo de trabajo”, y asegura que en las últimas reuniones “se ha avanzado más”; aunque subraya que lo que se plantea ante todo “es hacer un buen trabajo, si además está antes, mejor”.

Antonio Suárez insiste en que mientras “algún grupo dice que en Aragón podría hacerse la reforma sin el Partido Popular, nosotros lo que queremos es hacerla con todos, para así forzar la reforma en Madrid”, y recalca también que su grupo defiende que Aragón tenga las “mayores posibilidades de autogobierno”. Para el PP, el peso de ERC en el Gobierno central es una “amenaza” para que Cataluña tenga más competencias, “pero está claro que Aragón no tiene que ser menos que ninguno”.

CHA: Dilaciones y poca ambición

En contra de las afirmaciones de socialistas y populares sobre el ritmo de los trabajos, el diputado de CHA Chesús Bernal no duda en acusarles de “tácticas dilatorias”, que están empañando las perspectivas de la ponencia, y señala se está “mareando la perdiz”, discutiendo si se señala en el nuevo Estatuto que la sede de las Cortes es la Aljafería o que el Ejecutivo se llama Diputación General o Gobierno de Aragón.

Bernal critica que además se está planteando una reforma “poco ambiciosa”, que está olvidando el dictamen aprobado por unanimidad en la pasada legislatura, y que se fijó además como base de los trabajos de la ponencia, y que para CHA son el mínimo que se reclama.

Las reivindicaciones de Chunta coinciden con las señaladas por los partidos nacionales, pero Chesús Bernal considera que a éstos “no les interesan los avances en el autogobierno”, y mientras que el PP “no asume la pérdida del Gobierno”, el PSOE “olvida el apoyo de los partidos nacionalistas en su investidura, y usa a los populares como excusa”.

“No sé si el motivo es la negociación en Cataluña, pero desde luego no vamos a consentir que se haga a expensas de otros”, concluye Bernal que señala que CHA prepara una campaña social para “presionar” un mayor avance.

PAR: Propuestas en el tintero

Por su parte, el representante del PAR y también coordinador de la ponencia, Javier Allué, señala con Chunta que algunas cuestiones del título uno “se han quedado en el tintero”; aunque resalta que hasta que no se lleve el dictamen a la comisión Institucional “nada es definitivo, y en noviembre se puede volver sobre este título”.

La lentitud de los trabajos se justifica para el PAR “por el sistema”, y en su lugar se prefiere incidir en las reformas “de gran calado” que se pretenden, en especial en el título II, el que recoge las competencias. Las críticas que también su partido ha hecho a una paralización del proceso por parte de socialistas y populares hay que entenderlas, según Allué, como “un aviso para navegantes”.

Sin embargo, Allué también marca diferencias con los partidos nacionales sobre los ritmos, y reivindica “hacer las cosas sin mirarnos en el espejo de los demás ni esperar a la reforma de la Constitución”.

El Partido Aragonés también destaca como uno de los aspectos clave el cumplimiento de los artículos ya aprobados sobre financiación (el 48 y las disposiciones adicionales segunda y tercera) “tendría gracia que no se desarrolle el acuerdo bilateral aprobado hace diez años, y que en Cataluña sí”.

IU: Problema de voluntad

Izquierda Unida, el último partido en la ponencia, también considera que la lentitud es normal, pese al dictamen, “al ser cinco partidos y porque la reforma del Estatuto no es cualquier cosa”, resume su diputado, Adolfo Barrena; pero si el retraso no preocupa a esta formación, si se queja de “la poca voluntad de PSOE y PP”.

Barrena considera que las “posiciones comunes” de los dos partidos muestran que sus direcciones apuestan por cambios mínimos; a pesar de que algunas reivindicaciones nacionalistas deberían ser “un acicate para anteponer un modelo consensuado y que garantice el mayor nivel de autogobierno para todas las comunidades”.

IU resalta que el objetivo es que con esta reforma se avance lo más posible hacia un estado de corte federal, “porque mayor autogobierno es más calidad de vida, al haber más control y cercanía de las políticas”; por lo que señala como principal temor que la reforma “se quede en una mejora desde el punto de vista formal”.

Optimismo común

Pero sobre estas diferencias, destaca un rasgo común, ya que hay unanimidad en todas las formaciones para considerar que finalmente se logrará aprobar un texto común que llevar a Madrid.

Y a pesar de las dudas sobre el ritmo de trabajo, finalmente todos los grupos dan fechas similares para lograr este objetivo. Aunque sin querer comprometerse, aunque todos los grupos de las Cortes se plantean que en San Jorge del próximo año, un nuevo texto reformado esté, si no en vigor, al menos aprobado por la cámara regional y presentado al Congreso de los Diputados.