Zaragoza.- Las instituciones aragonesas se han solidarizado este lunes con el asesinato machista de Rokhaya. Diputados, consejeros y personal de las Cortes de Aragón y del Gobierno autonómico se han concentrado a las puertas de la Aljafería y del Pignatelli para guardar un minuto de silencio como muestra de repulsa al tercer asesinato machista del año en la Comunidad.
La presidenta de las Cortes de Aragón, Violeta Barba, considera necesaria la revisión del Código Penal dada la cantidad de violencias machistas "que no están calificadas como tal" en este texto. Barba ha urgido medidas "unificadas" contra la violencia de género, algo que, en su opinión, pasa por "una educación en igualdad y por contar con presupuesto suficiente para proteger a las mujeres".
En el minuto de silencio del Gobierno autonómico ha participado el presidente aragonés, Javier Lambán, así como varios consejeros. Ha sido la directora del Instituto Aragonés de la Mujer, Natalia Salvo, quien ha leído tras el minuto de silencio un manifiesto de condena para manifestar el compromiso de la institución con las políticas de igualdad y ha hecho un llamamiento a toda la sociedad para que se implique en la denuncia y condena de violencia de género contra las mujeres porque "es el problema más grande al que nos enfrentamos".
"Nuestra democracia no podrá fortalecerse si la mitad de su sociedad vive en estado de riesgo permanente por el simple hecho de ser mujeres. Solo una sociedad que combate y condena, sin fisuras, la violencia contra las mujeres es digna de llamarse democrática", ha concluido Salvo.