Las Cortes de Aragón ya huelen a despedida esta legislatura: “Vienen semanas muy divertidas”
Al periodo de sesiones de las Cortes de Aragón le queda la jornada del viernes y un Pleno ordinario más hasta febrero. Sobre el papel, de hecho, el parlamento tiene cuerda hasta 2027, pero el transcurso de los días y la amenaza más que real de un adelanto electoral por parte del presidente Jorge Azcón ha convertido la sesión de este jueves en el posible principio del final de la 11ª Legislatura, que de acabar así lo habrá hecho con la tensión política por las nubes, como han transcurrido estos casi dos años y medio desde que echó a andar el mandato.
“Señorías, es nuestro último Pleno”, ha sentenciado el portavoz de CHA, José Luis Soro, quien se jugó una cena con Azcón si el 1 de marzo de 2026 era la fecha de las elecciones. “Vienen semanas muy divertidas”, ha enfatizado el consejero de Fomento, Octavio López, en una respuesta al PSOE durante su comparecencia sobre infraestructuras. Espíritu navideño o el horizonte de la precampaña asomándose en sus palabras, él ha sido uno de los encargados de ilustrar el clima de excepcionalidad, pues la Comunidad, con uno de los Estatutos de Autonomía más antiguos (1982), se asoma con el posible adelanto a un escenario inédito en democracia.
Nunca antes la DGA, que lo sobrevoló con Javier Lambán en 2021 frente a un PP en reconstrucción antes de Azcón, ha accionado el botón rojo. Tales fueron los rumores que el propio Lambán dedicó parte del Debate sobre el Estado de la Comunidad a aclarar que no entraba en sus planes: “Yo hablo de estabilidad social y política, del Gobierno como principal inductor y promotor de esa estabilidad y desde luego es absolutamente contradictorio con la interrupción de la legislatura amparado en razones de interés electoral. Salvo situaciones de ingobernabilidad en la que lo responsable sería adelantarlas, este presidente no tiene ninguna intención de hacerlo”.
Azcón y su exvicepresidente Alejandro Nolasco se reunirán este viernes en el Pignatelli a partir de las 11.00 horas, según han dado a conocer PP y Vox, y de la cita saldrá la decisión que condicione el futuro de la legislatura. Ambos comparecerán en la sala de Columnas después para comunicar una resolución, si nada se tuerce: el “sí o no”; o un volantazo hacia los Presupuestos de 2026, o elecciones. Eso sí, el jefe del Ejecutivo debe firmar la disolución del parlamento un lunes para ir a las urnas un domingo, y de ocurrir el día 15 de diciembre, la votación tendría lugar el 8 de febrero, a una distancia prudencial de Extremadura y Castilla y León.
De momento, el posible (o probable) último baile en la Aljafería ha servido para repartir culpas sobre la situación de bloqueo. La DGA no se “fía” del PSOE, que ha lanzado un último ofrecimiento para sacar adelante las cuentas sin Vox, y exige también a sus antiguos socios no saltarse líneas rojas ni poner sobre la mesa asuntos que excedan las competencias, como el rechazo al pacto verde de la Unión Europea y la negativa a acoger más menores migrantes.
Para cuando se conozca el devenir de la reunión, estará en marcha la sesión de control al Gobierno, aunque sin Azcón. El presidente, que ha reconocido en su respuesta a los grupos estar abierto a todos los escenarios, ve “una buena noticia” las elecciones en tanto que estas suponen “escuchar a los aragoneses”. A las urnas fía romper la dependencia matemática con Vox o encontrar terceros socios en el PAR o, más críticos, Aragón-Teruel Existe. Nunca antes ha habido una mayoría absoluta, los 34 diputados. Todas las cartas están sobre la mesa.