Los cambios en la DGA: una metamorfosis pendiente en la segunda línea de Agricultura

El consejero Javier Rincón durante el Pleno de las Cortes. Foto: Pilar Álvarez
Javier Rincón todavía no ha nombrado a sus directores generales, a la espera del Consejo de Gobierno de este miércoles

El último Pleno de las Cortes, de carácter extraordinario con motivo de la reorganización del Gobierno tras la salida de Vox, sacó a relucir el juego de las sillas en el seno de la DGA, ya sin Alejandro Nolasco y Ángel Samper. Mar Vaquero, la “megavicepresidenta”, como la calificó el PSOE, acumula once direcciones generales y Roberto Bermúdez de Castro y Octavio López completan el núcleo duro alrededor del presidente Jorge Azcón. Hasta ahí, lo que se sabía pero no se había escenificado, si bien el juego continúa sobre todo en la Consejería de Agricultura, Ganadería y Alimentación, que controla desde hace dos semanas Javier Rincón y todavía no ha conformado a su equipo.

Bermúdez de Castro, en calidad de portavoz, avanzó en el último Consejo de Gobierno que estos nombramientos podrían estar sobre la mesa en el siguiente, es decir, el próximo miércoles. Porque de momento, a excepción de Nolasco, Samper y los directores generales Jorge Valero (Caza y Pesca) y Luis Lorén (Desarrollo Territorial), al suprimirse sus áreas de gestión, la huella de Vox en el Ejecutivo todavía no se ha borrado con el Boletín Oficial de Aragón. Y es que aunque el titular de Hacienda adelantó que habría cambios, los tiempos de la administración (y las vacaciones, aunque la política apenas se ha detenido en un verano muy convulso) han ralentizado este proceso.

Samper conformó un Departamento con Luis Biendicho como secretario general técnico, quien a su vez dispone de siete jefes de servicio. El director general de Producción Agraria, Carlos Calvo, suma otros tres, los mismos que Rosa Charneca (Desarrollo Rural), Fernando Laguna (Calidad y Seguridad Alimentaria, donde además queda por cubrir la vacante del director del Centro de Sanidad y Certificación Vegetal) y Juan José Orriés (Innovación y Promoción Alimentaria). Todo ello sumado a los responsables de los servicios provinciales. Algunos, caso de Emilio Beltrán (Huesca), nombrados a pocos días del estallido de la crisis del Gobierno.

En total, cuatro directores, que conforman la principal herencia a resolver, y hasta 19 jefes de servicio, si bien entre estos últimos existe una mayor continuidad en el tiempo, con cargos que encadenan varias legislaturas sin importar el color político. Eso sí, tampoco se descartan novedades en la particular tercera fila de la administración.

LA DIRECCIÓN DE JUSTICIA

Pero no todo pasa por Agricultura. El nombre propio de la directora general de Justicia de Vox, Esmeralda Pastor, es otro de los frentes abiertos para la DGA en la figura de Mar Vaquero, quien absorbió ese pedazo de las competencias de Nolasco. Pastor estuvo en el ojo del huracán por su fotografía junto a la bandera franquista pero finalmente no fue cesada. Jorge Azcón argumentó entonces, con unas pocas semanas de andadura del nuevo Gobierno, que las decisiones se tomarían en función de su labor política. Un tiempo después, ya era una habitual en las comparecencias de Nolasco, sobre todo en las visitas a los juzgados. Incluso llegó a ofrecer declaraciones a los medios de forma recurrente en estas convocatorias.

La todavía directora de Justicia, Esmeralda Pastor, ante los medios. Foto: Carla Greenwood

Este lunes, el Ejecutivo celebrará el balance del primer año de legislatura. La Sala de la Corona del Pignatelli, reservada para las grandes ocasiones, espera a una bancada de consejeros que ha perdido dos caras por el camino y ha repuesto una. La investidura se selló en plenas fiestas de San Lorenzo pero sí fue en este mes de 2023, tras las elecciones generales, cuando PP y Vox desatascaron entre Zaragoza y Madrid la Presidencia de Azcón. Poco tiene que ver en conjunto ese frenetismo al verano político de 2024, que por otra parte tampoco ha dado respiro desde el final del curso.