Los buses urbanos 29, 32, 34 y 36 podrán prolongarse hasta la estación de Delicias cuando reciba autocares

El Ayuntamiento de Zaragoza está barajando la posibilidad de prolongar las líneas de bus urbano 29, 32, 34 y 36 en cuanto entre en servicio la terminal de autocares de la estación de Delicias, prevista este año. El Pleno ha aprobado la elaboración urgente de un “plan de movilidad provisional” hasta la completa urbanización del entorno.

Zaragoza.- El Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza ha aprobado en su sesión este viernes una moción presentada por el Partido Aragonés en la que se insta a encargar “urgentemente” la elaboración de un “Plan de movilidad provisional” que sirva para acercar, a través de transporte público, la estación de Delicias al centro de la ciudad. Por unanimidad, los grupos asumen ese mandato y el equipo de Gobierno PSOE-CHA deberá ejecutarlo.

Para lo cual, y así se manifiesta la teniente de alcalde de Servicios Públicos, Carmen Dueso, se está barajando ya la posibilidad de “prolongar determinadas líneas de autobús urbano” que discurren cerca de la nueva estación para hacerlas desembocar y partir desde la misma. En este sentido, Dueso refiere cuatro en especial; la número 29 partiría de Delicias hacia la Margen Izquierda y el residencial Parque Goya; a su vez, se baraja alargar la número 32, que ahora “muere” en La Bombarda para dirigirse a Santa Isabel, en el extremo este de Zaragoza.

Las otras dos líneas con más posibilidades de modificación serían la 34, que parte desde La Almozara para llegar al Cementerio del barrio de Torrero, y la 36, que recorre desde Valdefierro hasta el Picarral atravesando la Margen Izquierda. En realidad, Dueso afirma que se están estudiando las posibilidades de todas las líneas que se aproximan a la estación de Delicias: entrarían también la 22, hasta Las Fuentes desde Bombarda; la 25, hacia La Cartuja desde Miralbueno; la 26 o la 42.

El problema de estas opciones es doble. Primero, la premura del tiempo, que motiva precisamente esta moción del PAR; el Departamento de Obras Públicas del Gobierno de Aragón mantiene su previsión de abrir los andenes para autocares en Delicias este mismo año, lo que originará un aumento de viajeros que demandarán transporte para ir a la “ciudad consolidada”. El segundo problema, fundamental, que cualquier modificación en cualquiera de las líneas urbanas mencionadas supondría “un grave trastorno para el recorrido y para la frecuencia” de las mismas.

Fondo de saco

Habla la concejal socialista de la nueva estación como un “fondo de saco” que obliga al transporte público a dar media vuelta en su recorrido cuando se alcanza. Ello ocurre ahora con la línea 51, única que transporta directamente desde la terminal hasta el centro de Zaragoza. A veces “los viajeros no saben qué parada es de ida y cuál de vuelta”; hasta ahora, la “escasa demanda”, unos diez viajeros de media por viaje, evita mayores problemas.

Pero la situación empeorará en el momento en que los andenes de autocar entren en servicio. Lo harán progresivamente, no irán todas las líneas interurbanas a la vez, pero se prevé comenzar con trayectos con altos índices de viajeros, los que provienen de Navarra y el norte de España, lo que ya obliga a un esfuerzo al transporte público zaragozano. De momento, a partir del lunes, la línea 51 aumentará su horario de servicio hasta la 1 de la madrugada para servir a los viajeros de los últimos trenes de Madrid y Barcelona.

Por eso Dueso defiende que este plan de movilidad debe ser “consensuado con todos los grupos políticos y agentes sociales”, esto es, debe contar con el beneplácito de las asociaciones y colectivos vecinales y, al fin y al cabo, minimizar estos efectos previstos sobre el servicio que presta Tuzsa. “Habrá que llevar a cabo los cambios de recorrido paulatinamente”, incide la teniente de alcalde, en función de la demanda que se vaya registrando en el futuro.

Todo ello, en fin, hasta que la urbanización del entorno de Delicias y de la Expo 2008, en los cercanos terrenos de Ranillas, y su conexión con el puente del Tercer Milenio, ofrezcan más salidas a la nueva y gran estación de la capital aragonesa. En ese momento se deberá unir también el proyecto de transporte ferroviario local, fundamentalmente la Red de Cercanías. Entonces las condiciones de vialidad habrán de permitir el uso cómodo de las terminales a pleno rendimiento. 

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