Boné cree que las Bases de la Política del Agua se consolidarán “como la Carta Magna del Agua de Aragón”

Las Bases de la Política del Agua llegarán próximamente a las Cortes de Aragón para su debate. El consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, considera que este documento “irá consolidándose como la Carta Magna del Agua en Aragón”, puesto que recoge “lo que los aragoneses piensan sobre la política del agua”.

Zaragoza.- Las Bases de la Política del Agua, que llegarán próximamente a las Cortes de Aragón para su debate, "irán consolidándose como la Carta Magna del Agua en Aragón". Así lo ha asegurado el consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, quien ha asegurado que se trata de "uno de los productos más importantes no solamente de esta etapa del Gobierno, sino en la historia de las políticas del agua en la Comunidad Autónoma".

Así, Boné lo ha definido como "un documento hecho desde la participación, buscando el interés general de Aragón y con el objetivo de la vertebración de nuestro territorio; un documento basado en la sensibilidad social, ambiental y económica como establece la Directiva Marco del Agua y que plantea como objetivo las legítimas aspiraciones y un mayor techo competencial en materia de aguas".

Para el director del Instituto Aragonés del Agua (IAA), Alfredo Cajal, es importante resaltar dos aspectos. Por un lado, que se trata de "un documento marco, que sienta principios generales y que, entre otras cosas, pretende coordinar toda la política sectorial a nivel de la Comunidad Autónoma". Por otro, que ha sido hecho acorde con la Directiva Marco del Agua.

En las Cortes será debatido como comunicación y será publicado como un acuerdo del Consejo de Gobierno. En cualquier caso, "éste es un logro que nos tenemos que apuntar todos los aragoneses; es una cuestión de Estado, de las que no deberían estar sometidas a los vaivenes políticos". Más en concreto, para Boné "es la auténtica revisión del Pacto del Agua" y uno de los instrumentos que regularán este ámbito, junto al Plan de Infraestructuras Hidráulicas de Aragón.

Entre sus contenidos, defiende el principio de unidad de Cuenca, la reserva estratégica de 6.550 hectómetros cúbicos, la exigencia de más competencias dentro de la Directiva Marco del Agua, la elaboración conjunta de los caudales ambientales, el aprovechamiento racional del agua, la elaboración de una normativa específica de sequías, así como el impulso a las políticas agrarias. En total, 110 puntos divididos en siete capítulos.

Para Boné, "estamos en un cambio de etapa muy importante", que implicaría pasar de la "etapa de los conflictos" a la "etapa de las realizaciones". Además, para Boné, permite a Aragón tener ya establecida su posición con respecto a la modificación del Plan Hidrológico de la Cuenca. "Nos va a facilitar muchísimo las cosas a la hora de sentarnos en la Confederación Hidrográfica para manifestar cuál es nuestra posición ante una posible modificación del Plan Hidrológico de Cuenca", destaca Boné.

Otro aspecto importante de las Bases de la Política del Agua es, según Boné, que son "terriblemente respetuosas con el resto de comunidades de la Cuenca y con el concepto de unidad de cuenca; por tanto, no tenemos nada que negociar, es decir, cuando no nos metemos en terrenos de otros, lo que pedimos es que una cosa bien elaborada se respete e incorpore al Plan Hidrológico de Cuenca". A pesar de esto, el consejero resalta que Aragón no renuncia, en ningún caso, "a ninguno de los logros conseguidos con el Plan de Cuenca, que luego fue incorporado al Plan Hidrológico Nacional".

El proceso

Las Bases de la Política del Agua surgieron como un documento técnico oficial que fue entregado a una de las cuatro ponencias de la Comisión del Agua, que fue elaborada específicamente para este fin. A lo largo de 20 meses, desde junio de 2004 hasta febrero de 2006, se llevaron a cabo 21 reuniones en las que se trabajó en reconstruir el texto "poco a poco y párrafo a párrafo".

En abril, el documento fue elevado al plenario de la Comisión del Agua, "quien lo informó favorablemente". Cuando terminó el proceso de tratamiento en este órgano, se empezaron a incorporar "las 34 propuestas de resolución que se habían recibido y que habían recibido un respaldo mayoritario y no colisionaban con ningún aspecto del documento de bases", explica Boné.

A partir de ahí, se abrió el proceso de interlocución, fruto del cual se incorporaron "29 propuestas que habían tenido un respaldo minoritario en la Comisión del Agua pero que entendíamos que venían a mejorar y enriquecer el documento e incorporar sensibilidades que estaban en la Comisión del Agua pero no habían tenido un respaldo mayoritario".

El resultado se sometió a información pública durante tres meses y medio, periodo en el que se presentaron 18 escritos de alegación, "apoyados en conjunto por más de 300 personas y asociaciones".