La DGA mueve ficha. El presidente aragonés, Jorge Azcón, ha asegurado este lunes desde Huesca que ve “injusto” el dato de déficit ofrecido por el Ministerio de Hacienda a las Comunidades Autónomas, pero mantiene su previsión de presentar los Presupuestos “en los próximos días”. El porcentaje del 0,1% de gasto extra hasta 2028 era el indicador que el Ejecutivo autonómico había utilizado como pretexto para demorar el techo de gasto, primer paso en la tramitación de las cuentas de 2026.
“Dijimos que cuando lo conociéramos, presentaríamos el presupuesto, y así lo vamos a hacer”, ha valorado Azcón, a expensas de los “reajustes” que pueda conllevar el dato fijado por Hacienda. Azcón se ha detenido en que, del 2,1% de endeudamiento extra permitido entre las Comunidades Autónomas y el Gobierno Central, “20 puntos se los va a quedar” el Estado y el resto se va a “repartir” entre las regiones.
Ha incidido en este sentido la necesidad de asegurar la financiación de los servicios públicos, lo que ha hilado con el otro punto que se debatirá en Madrid, como es la reforma del sistema de financiación autonómica y la posibilidad de un modelo singular para Cataluña. “Si lo que están proponiendo el PSOE y ERC se extiende, Aragón pierde dinero, eso es lo que no puede ser”, ha continuado Azcón.
A su juicio, es “absolutamente inaceptable, incomprensible” y “permanentemente se está rompiendo la igualdad” en materia de financiación. “Hace que vayamos a comunidades de primera y de segunda. Vamos a dar batalla para que este Gobierno cambie cuanto antes. Si depende de Pedro Sánchez, van a ganar los nacionalistas y eso es una mala noticia para los aragoneses”, ha continuado Azcón.
Desde Huesca, no ha aludido a las conversaciones con Vox. El partido de Alejandro Nolasco tiene la llave para aprobar, de entrada, el techo de gasto. El conflicto por el cese del asesor que profirió mensajes fascistas y racistas, Marcos Francoy, propició una ruptura de relaciones entre ambos, pese a que Nolasco no se ha cerrado a respaldar los futuros Presupuestos que, si nada cambia, no negociará.

