La primera jornada del Debate sobre el estado de la Comunidad ha servido al presidente Jorge Azcón para lanzar una “ambiciosa” batería de propuestas en clave de servicios públicos y fiscalidad con la que reforzar el momento “próspero” de Aragón. La gran mayoría, eso sí, consignadas en los Presupuestos de 2026, para los que todavía no se ha presentado el techo de gasto y un frente donde el Gobierno en solitario del PP no cuenta con el apoyo de Vox, su antiguo compañero de coalición y todavía socio necesario de la gobernabilidad.
“Es el momento de aprovechar estas circunstancias y darle un nuevo impulso a la Comunidad”, ha defendido el presidente, apelando al apoyo de los distintos grupos políticos, para conseguir un presupuesto “donde se materialicen los nuevos proyectos, medidas e inversiones”. Por ahí pasan de entrada la redacción de los proyectos del nuevo Hospital Universitario y Tecnológico Royo Villanova y los centros de salud (Arcosur o el Ramón y Cajal de Huesca), el paquete de infraestructuras educativas y las iniciativas de fomento a la construcción de viviendas, entre otras cuestiones.
El presidente ha recuperado también el paquete de medidas fiscales que lanzó, sin éxito, en el debate del año pasado. Se trata de la bonificación del 99% del grupo II del impuesto de Sucesiones (padres e hijos y cónyuges), el aumento de deducciones por nacimiento o adopción y también familias numerosas, más ventajas para la compra de vivienda nueva y usada y rebajas fiscales para personas con discapacidad, “además de otras iniciativas” para “aliviar” la “presión impositiva”.
“Lo dije hace un año y lo digo ahora: rebajas fiscales razonables y progresivas con impacto directo en las rentas bajas y medias, dirigidas a ampliar la renta de las familias. Ese es nuestro camino”, ha defendido.
"ES MI RESPONSABILIDAD, PERO TAMBIÉN LA DE TODOS LOS PARTIDOS"
El líder de la DGA ha reiterado su “objetivo de dotar a Aragón de un Presupuesto, la mejor forma de mejorar la vida de los aragoneses, en forma de servicios públicos e infraestructuras”. “Es mi responsabilidad, no la rehúyo, pero también la de todos los partidos que conforman esta cámara”, ha añadido.
Azcón ha llamado a huir de “posiciones maximalistas” (Vox se ha dado por aludido) y a apostar por los pactos frente al actual “escenario de confrontación agotadora y desmedida”, también a nivel nacional. El mandatario ha aludido en varias ocasiones al reparto de menores negociado por el PSOE y Junts, defendiendo la inmigración “legal y ordenada”, a la financiación autonómica, al “cupo energético” del País Vasco y a los vínculos entre la dirección nacional de los socialistas y partido en Aragón, dirigido por Pilar Alegría.
“LA SUBORDINACIÓN A SÁNCHEZ HA ROTO DÉCADAS DE ACUERDOS”
Ha advertido por ello del peligro de “cerrar filas” en torno a Pedro Sánchez y de que el principal grupo de la oposición, dice, se “olvide” de los intereses de los aragoneses. “Es algo que me preocupa en grado extremo porque esa subordinación sin fisuras a su líder ha roto décadas de acuerdos mayoritarios en este parlamento que respondían al sentir general, como una financiación justa para nuestra Comunidad”, ha resaltado.
En contraposición a los “pactos con el independentismo” ha enarbolado la defensa del Estatuto de Autonomía y de la Constitución Española, que ha calificado como “un eje fundamental” de su gestión. “Y así va a seguir siendo, le pese a quien le pese”, apostillaba.
Del momento económico, Azcón no se ha dejado en el tintero las inversiones en materia tecnológica y el papel que puede desempeñar Aragón en Europa pese a los conflictos bélicos y la guerra arancelaria. En cerca de dos horas y 37 minutos, ha sobrevolado también el inicio de las obras de la telecabina entre Astún y Candanchú, los fondos de Transición Justa, el traslado del laboratorio de Salud Pública a Plaza o los planes de educación en competencias tecnológicas y digitales.
“El libro está por escribir y mi mano está tendida”, ha señalado. El jueves, desde las 9.00 horas, turno para el cara a cara con los grupos.





