Discurso fin de año: Azcón exige una financiación justa y celebra un futuro "ilusionante"

Jorge Azcón durante su discurso de fin de año. Foto: DGA/ Fabián Simón
El presidente aragonés ha recordado a Eugenia, asesinada por su pareja en Zaragoza, y a Javier Lambán. Se ha trasladado hasta el municipio más pequeño de la comunidad, a Almohaja (Teruel)

Punto y... seguido. El Gobierno de Aragón ha cerrado este mediodía su año natural con el tradicional discurso público del presidente. Jorge Azcón, desde el pueblo más pequeño de la Comunidad, -Almohaja (Teruel)- ha aprovechado su discurso institucional para rescatar los grandes momentos del 2025 y para fijar las grandes prioridades de la Comunidad para 2026, año que arrancará de la mano de la campaña electoral a final de enero. 

El jefe del Ejecutivo autonómico ha defendido que la Comunidad vive “el mejor momento de los últimos años” en términos económicos, pero ha advertido de que ese impulso solo podrá consolidarse con una financiación autonómica “justa” que tenga en cuenta la realidad territorial y demográfica aragonesa.

Azcón ha arrancado su intervención con un recuerdo para las víctimas del reciente accidente de montaña en Panticosa y ha subrayado el simbolismo de dirigirse a los aragoneses desde el medio rural. “Es aquí donde se mantiene viva nuestra agricultura, nuestra ganadería y nuestras tradiciones”, ha señalado, reivindicando más servicios públicos y una financiación adecuada para pueblos y comarcas.

MEMORIA, IGUALIDAD Y DIGNIDAD

Antes de entrar en el balance económico, Azcón ha querido detenerse en dos nombres propios que han marcado el año. Por un lado, Eugenia, asesinada en Zaragoza por su pareja el pasado mes de noviembre. El líder en la DGA ha condenado con firmeza la violencia machista, que ha calificado de “repugnante” y “sin cabida en una sociedad democrática”, y ha recordado la obligación de las instituciones de combatirla con todos los recursos disponibles. También ha tenido palabras de reconocimiento para su predecesor, el expresidente Lambán, fallecido el pasado 15 de agosto. Azcón ha destacado su defensa de la Constitución y del Estatuto de Autonomía.

EMPLEO E INVERSIONES

En página económica, Azcón ha sacado pecho de los datos de empleo, con Aragón cerrando el año en torno a los 48.000 parados, unos 10.000 menos que hace tres años cuando se arrancó la legislatura. Un escenario que, a su juicio, se ve reforzado por un ciclo de crecimiento superior a la media española gracias a la llegada de inversiones “inéditas”.

Entre los hitos de 2025 ha destacado la puesta de la primera piedra de la gigafactoría de Stellantis y CATL en Figueruelas, un proyecto que, según ha remarcado, consolida a Aragón como referente de la automoción en el sur de Europa. A ello se suman inversiones milmillonarias en tecnología, agroindustria y logística que, ha defendido, generarán decenas de miles de empleos y una huella fiscal clave para reforzar servicios públicos como la sanidad, la educación o la vivienda.

El presidente ha subrayado también el cambio de tendencia demográfica. Aragón ha ganado más de 13.000 habitantes en el último año y, en los dos últimos ejercicios, han llegado a trabajar a la Comunidad 22.000 personas más de las que se marcharon. “Ya no hablamos de ocaso demográfico”, ha afirmado.

RETOS DE FUTURO

De cara a 2026, Azcón ha situado como prioridades a los servicios públicos, la reducción de las listas de espera sanitarias y, especialmente, el acceso a una vivienda digna, uno de los principales problemas de jóvenes y familias.

Es por ello que ha advertido que para afrontar estos retos Aragón necesita un nuevo modelo de financiación autonómica que tenga en cuenta la despoblación, el envejecimiento y la compleja orografía del territorio. También ha enumerado las que a su juicio son las grandes reivindicaciones pendientes: el cumplimiento del pacto del agua, un ferrocarril digno entre Teruel y Zaragoza en el corredor Cantábrico-Mediterráneo, mejores autovías y la aplicación plena de las ayudas al funcionamiento en la provincia de Teruel.

El discurso ha concluido con una reivindicación nada baladí: la recuperación íntegra del patrimonio del Monasterio de Sijena. “Las sentencias deben cumplirse. Es una cuestión de justicia”, ha zanjado Azcón, convencido de que Aragón afronta 2026 con trabajo duro por delante, pero también con “un futuro de prosperidad y oportunidades”.