La sucesión de Javier Lambán en el PSOE Aragón no sale de la primera línea de la actualidad después de que se conociera el cambio de bando de la portavoz en el Ayuntamiento de Zaragoza, Lola Ranera, para apoyar a Pilar Alegría después de haber respaldado en un inicio a Darío Villagrasa. Es el último de una serie de movimientos que dejan al alcalde de Bujaraloz en una situación sensible y por la que ha mantenido contactos en las últimas horas con la que sería su contrincante a las primarias, si finalmente se celebran. Las reacciones llegan ahora desde el PP, y es que tanto el presidente Jorge Azcón como la alcaldesa de la capital, Natalia Chueca, han criticado a Alegría y Ranera, respectivamente.
El líder de la DGA cree que la ministra de Educación y portavoz del Gobierno “ha sido empujada a Aragón” por Pedro Sánchez en un intento de reforzar los liderazgos territoriales. Esto hace, según Azcón, que sus prioridades “pasen por la política nacional” y no por la Secretaría General que aspira a controlar. “Cuando ella ha tenido que tomar decisiones, se ha ido de aquí”, ha apuntado en referencia a su salida a la Delegación del Gobierno y posteriormente al Ministerio.
De acuerdo al también presidente del PP aragonés, que Alegría pretenda combinar sus competencias en Moncloa con dirigir el socialismo en la región es algo inédito. “Nunca en la historia democrática de este país habíamos visto a ministros teniendo tantas responsabilidades territoriales”, ha continuado Azcón, sobre una circunstancia que achaca a la cantidad de mandatarios autonómicos de los que hoy disponen los populares.
“No vienen a colaborar sino a confrontar”, ha insistido. Preguntado sobre la posible retirada de Villagrasa en pos de llegar a un pacto, el jefe del Ejecutivo no lo ve como una mala salida. Ayudaría, ha dicho, a evitar divisiones “que luego generan cicatrices que son muy difíciles de curar”.
Por otra parte, Natalia Chueca ha valorado desde Fitur las noticias alrededor de Ranera, quien lidera la oposición a su Gobierno municipal y a la que se midió en las últimas elecciones. La alcaldesa ha recordado que “fue impulsada por Lambán” e insinuado que era contraria tanto a Sánchez como a Alegría. “Creo que nos demuestra cuánto vale su palabra. Me parece una falta de lealtad, cada uno será consecuente con sus decisiones”, ha sentenciado.


