Azcón comunica a las 11.30 horas el nuevo organigrama de la DGA

Azcón inicia así una nueva etapa al frente del Pignatelli únicamente con los 28 votos asegurados de su partido. Foto: Carla Greenwood
La vicepresidenta segunda, Mar Vaquero, ahora vicepresidenta única, ya avanzó que este nuevo organigrama se basaría en una “distribución de competencias

El presidente de Aragón, Jorge Azcón, comparecerá este viernes, a partir de las 11.30 horas, para comunicar la reestructuración del Ejecutivo autonómico. La vicepresidenta segunda, Mar Vaquero, ahora vicepresidenta única, ya avanzó que este nuevo organigrama se basaría en una “distribución de competencias”, sin confirmar ni descartar nuevas incorporaciones al Consejo de Gobierno.

Lo que sí zanjó la vicepresidenta y portavoz del Gobierno es que será un Ejecutivo del PP en solitario, cerrando la puerta a la llegada de otras formaciones políticas con las que buscar una mayor amplitud política. Azcón inicia así una nueva etapa al frente del Pignatelli únicamente con los 28 votos asegurados de su partido -más, presumiblemente, el del PAR, con una decena de cargos-, por lo que seguirá necesitando del apoyo -ahora externo- de Vox en las Cortes para sacar adelante las leyes y presupuestos.

Hasta ahora, el Gobierno PP-Vox estaba formado por diez consejerías, dos con el cargo de Vicepresidencias, de las que ocho estaban lideradas por el PP y dos por Vox, la de Desarrollo Territorial, Despoblación y Justicia, en manos de Alejandro Nolasco, y de Agricultura, Ganadería y Alimentación, encabezada por Ángel Samper.

Para Vaquero, la decisión de Vox, tomada tras la reunión del Comité Ejecutivo Nacional, es un “error” que no se corresponde con la situación del pacto de gobierno en la Comunidad. “Nos comprometimos a llevar a cabo una mejora de la vida de los aragoneses y mejorar los servicios públicos. Las razones no se corresponden con la realidad. En Aragón hemos cumplido”, ha sostenido.

Minutos antes, el ya exvicepresidente primero también atenderá a los medios tras presentar su dimisión y salir del Pignatelli, pasando, siguiendo el mandato de Abascal, a ejercer una oposición “leal y contundente”.