El nuevo ciclo electoral, con tres viajes a las urnas confirmados y un puñado de sospechas, entre ellas Aragón y las generales, ha echado a andar la madrugada de este viernes en Extremadura. La Junta, tras el adelanto de María Guardiola (PP) por la falta de acuerdo con Vox y quedar abocada a una segunda prórroga presupuestaria consecutiva, como puede suceder en al DGA, es la primera parada y servirá de termómetro a nivel nacional y autonómico.
Las elecciones, el domingo 21 de diciembre, ganan importancia por el abanico de conclusiones que pueden producir. De la tensa relación entre PP y Vox, a medio camino entre la tensión y la necesidad matemática para los pactos, y prueba de ello fue el mitin de Santiago Abascal en Zaragoza, a la situación del PSOE y la candidatura unitaria de Sumar, Podemos e Izquierda Unida.
En clave aragonesa, los comicios extremeños y un posible adelanto en la DGA comparten la raíz: la falta de entendimiento tras la ruptura de las coaliciones en el verano de 2024. Un escollo casi imposible de superar, con la excepción de Valencia o Murcia para las cuentas de este año, por las exigencias en materia de inmigración y de rechazo del pacto verde europeo, lo que Vox considera “romper” con el PSOE en Bruselas.
María Guardiola busca liberarse de su dependencia respecto a la formación de Abascal. Dependerá de alcanzar la mayoría absoluta, pues las otras dos candidaturas con representación en la Junta son del espectro de la izquierda. Es decir, no cuenta con la variable que sí puede aplicarse al PP de Jorge Azcón con el PAR o Aragón-Teruel Existe, los otros grupos que respaldaron las cuentas en vigor y con los cuales ha alcanzado acuerdos puntuales a lo largo de la legislatura y en otras instituciones.
GALLARDO, IMPUTADO, EL CANDIDATO DEL PSOE
Tanto el PSOE aragonés como el extremeño, principal fuerza de la oposición, han sufrido cambios en los últimos meses, si bien los segundos por causas más complejas. Miguel Ángel Gallardo sustituyó a Guillermo Fernández Vara como secretario general, pero llega a los comicios imputado por presuntos delitos de tráfico de influencias y prevaricación en el marco de la investigación al hermano del presidente del Gobierno. Su paso por el banquillo está previsto para comienzos del año que viene.
Cierra la lista de partidos con representación la coalición Unidas por Extremadura, que integrará de nuevo a Sumar, Podemos e Izquierda Unida. Otro escenario alejado de la realidad de Aragón, donde pese a las últimas consignas parece poco probable alcanzar una lista unitaria. Al menos, para las autonómicas. Las generales, de nuevo, pueden ser otro cantar, reconocen voces de este espacio político.
Con todo, IU acaba de cambiar de coordinadora, en la figura de Marta Abengochea, lo mismo que Podemos con Ricart Mitjana, aunque no se han ratificado como candidatos. Por otro lado, Chunta Aragonesista podría quedar abocada a primarias entre su secretaria general y portavoz adjunta en las Cortes, Isabel Lasobras, y su diputado en el Congreso integrado en Sumar, Jorge Pueyo, lo que coloca otra capa de incógnitas alrededor de los futuros contactos.
EL CIS DA LA VICTORIA AL PP Y GUARDIOLA NECESITARÍA A VOX
El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) dedicado a la campaña extremeña pronostica una victoria del Partido Popular, que en cualquier caso no alcanzaría la mayoría absoluta y volvería a necesitar a Vox. La formación que lidera María Guardiola se haría con el 30,9% de los votos y obtendría entre 25 y 29 escaños. Son seis puntos más que el PSOE (24% y entre 19 y 22 diputados) y Vox sería tercera fuerza política con el 14,2% de los sufragios: entre diez y doce representantes. La coalición Unidas por Extremadura alcanzaría el 8% y de seis a siete cupos en la Asamblea.
Un 73,4% de los encuestados afirma que “con toda seguridad” irá a votar. Se trata de unos comicios con evidentes tintes nacionales, si bien el 74,5% de personas llamadas a las urnas consideran más importantes los temas propios de Extremadura, por un 17,5% que antepone las cuestiones “generales” de España. Más de la mitad (52,8%) confiesan haber decidido su voto “mucho antes” del 21D y un 19% lo hará en la última semana de la campaña.


