Aragón recurrirá el impuesto a las empresas energéticas si beneficia al País Vasco

Imagen de archivo de una gasolinera en Zaragoza

Moncloa busca hacerlo permanente y Azcón advierte de que pondría en riesgo las inversiones en la región

El Gobierno de Aragón estudia interponer un recurso al impuesto a las grandes empresas energéticas “si perjudica” a la Comunidad. Así lo ha asegurado este miércoles el presidente Jorge Azcón, en declaraciones a los medios. Se da la circunstancia, como ha recordado, que muchas de esas compañías, en especial del sector de las energías renovables, ya invierten en Aragón y tienen previsto seguir haciéndolo. Por ello, a juicio de Azcón, esas inyecciones económicas “de miles de millones de euros” estarían en peligro. “No vamos a permitir que una medida que pueda suponer diferencias entre Comunidades Autónomas pare las inversiones”, ha valorado.

Y es que, según el líder de la DGA, el País Vasco sí podría beneficiarse, al contrario que el caso aragonés. El lehendakari Imanol Pradales (PNV) ha pedido que este nuevo tributo se incluya en el concierto vasco, al igual que el de la banca, otro de los que se encuentran en primera línea del debate nacional.

Aragón sí ha hecho los deberes para implantar renovables y sería injusto que no tuviera ningún privilegio como ellos”, ha señalado. Son las razones que motivarían el citado recurso, sea ante la Justicia o la Comisión Nacional de competencia.

LA COMPLEJA TRAMITACIÓN PARLAMENTARIA

Azcón también entiende que el impuesto permanente a las energéticas, hasta ahora temporal para paliar los efectos de la guerra en Ucrania y el aumento del precio de la factura de la luz, “restaría competitividad” al conjunto del país. “Dificultaría la reindustrialización que estamos viviendo en primera persona”, ha añadido en clave aragonesa.

No obstante, la tramitación parlamentaria no será sencilla. El Gobierno de Pedro Sánchez debe atar los apoyos de Junts y el PNV. El partido de Carles Puigdemont también ha utilizado el argumento de que no lo apoyarán si pone en riesgo inversiones en Cataluña. En su caso, uno de los nombres propios es el de Repsol, con varios proyectos en el cajón, uno de ellos en Tarragona valorado en más de 1.000 millones de euros.