Aragón se muestra "sensible" con los problemas de agua de Cataluña, pero no cree que se den las razones para un trasvase

El consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, ha manifestado que su Ejecutivo se muestra “sensible” con los problemas de agua de boca de Cataluña, pero no cree que se den las razones para un trasvase. Asimismo, Boné ha resaltado que ahora la DGA tendrá que realizar un informe preceptivo, en cumplimiento con el Estatuto de Autonomía.

Zaragoza.- El consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Alfredo Boné, ha manifestado que su Ejecutivo se muestra “sensible” con los problemas de agua de boca de Cataluña, pero no cree que se den razones para un trasvase.

Ésta es la posición que ha presentado Boné a su salida de la Junta de Gobierno de la Confederación Hidrológica del Ebro en la que estaba incluido dentro del orden del día el proyecto de abastecimiento de agua desde el Segarra-Garrigues a 42 municipios catalanes.

El titular del Departamento de Medio Ambiente aragonés ha lamentado que la Agencia Catalana del Agua no haya presentado un estudio de necesidades ni de alternativas, y sin esos datos "no se puede tomar una decisión con solvencia".

No obstante, ha mostrado su satisfacción porque se ha solicitado al Gobierno de Aragón un informe preceptivo, no vinculante, en cumplimiento del Estatuto de Autonomía. “En otros trasvases nunca nos han preguntado”, ha recordado.

Boné ha manifestado que sería "inadmisible" una transferencia de caudales permanente, y que si ésta se autoriza, después de conocer en profundidad los motivos, deberá incorporar "sistemas de control" y garantías de "reversibilidad".

Para concluir, el consejero de Medio Ambiente ha recalcado que los problemas de abastecimiento deben de resolverse con los recursos internos de las propias cuencas y ha recordado que, anualmente, 50 municipios aragoneses deben de ser asistidos en verano con camiones cisterna.