Aliaga pide retirar la moción de censura e insiste en cumplir la sentencia para no estar "bajo sospecha"

Los diputados Jesús Guerrero y Esther Peirat cierran filas en torno a Aliaga
photo_camera Los diputados Jesús Guerrero y Esther Peirat cierran filas en torno a Aliaga

El presidente del PAR, Arturo Aliaga, pide retirar la moción de censura. Es el mensaje que ha transmitido este viernes en los pasillos de las Cortes de Aragón, a pocas horas de la votación que podría apartarlo del cargo y que, como ha confirmado, se está tratando de evitar mediante negociaciones. Existe un plazo de hasta una semana para debatir su cese por parte de la Ejecutiva y por ello solicita también tiempo, lamentando que los trámites se hayan desarrollado en apenas 48 horas.

Arropado por Jesús Guerrero y Esther Peirat, los otros dos miembros del grupo parlamentario y en cuyas manos, dice, están “la estabilidad y el apoyo al Gobierno”; Aliaga ha confirmado también que acatará el resultado de la votación. “La democracia es así”, ha reiterado, aunque su teórico paso a un lado no apartaría de la formación el fantasma de la sentencia, que podría tumbar el nuevo entramado.

Esa es precisamente una de las preocupaciones del también consejero de Industria. Si finalmente no se celebra un congreso, como él desea, se desarrollan unas primarias y se confirma el requerimiento de Xavier de Pedro, todo quedaría a su juicio “en una situación más compleja”. Por esto mismo justifica no haber convocado a la Ejecutiva, como se le pide desde los díscolos, y también asegura que a estas alturas ya se podría haber convocado otra asamblea de no ser por el recurso de este sector.

NEGOCIACIONES A CONTRARRELOJ

El tiempo corre en contra de Arturo Aliaga. La votación está prevista para este mismo viernes por la tarde, por lo que se han intensificado las negociaciones entre ambas partes, si bien el propio presidente del PAR no ha estado presente en las conversaciones. “Quiero que se retire la moción porque se abre un camino irreversible”, ha señalado Aliaga, en lo que considera su punto de partida.

Partiendo de ahí, el vicepresidente de la DGA ha hecho un “llamamiento a la responsabilidad”. Más, insiste, con la amenaza de los requerimientos judiciales. “No puedo estar permanentemente bajo la sospecha de ser un presidente ilegalmente elegido”, ha lamentado. Si se retrasa la votación, ha apuntado además que está dispuesto a no asistir “para no influir”.

De una forma u otra, y con la intención expresada de aceptar los resultados, aunque puedan ir en su contra, “Arturo Aliaga tiene que esperar a lo que digan las sentencias”. “Vine al PAR como independiente, no tengo trono ni reina, como dice la canción, solo la voluntad de siempre, que el futuro se asegure en condiciones de honorabilidad y restableciendo las sospechas que pesan sobre el congreso, es lo único que me mueve, va a ser mi postura hasta el final”, ha declarado.

NO PELIGRA LA GOBERNABILIDAD

Pese a la crisis interna del partido, Aliaga no teme que, si se le cesa, pueda peligrar la gobernabilidad a apenas tres meses del 28-M. “¿Va a revisar la Ejecutiva en funciones un pacto (de investidura) que ya convalidó otra por unanimidad?”, se ha preguntado. La respuesta, insiste, es que no tendría sentido.