La abstención de la izquierda salva el primer trámite del nuevo Instituto de Salud Pública de Aragón
El futuro Instituto de Salud Pública de Aragón (ISPA) ha salvado este jueves su primer trámite parlamentario gracias a los votos a favor de PP y PAR y las abstenciones del PSOE, CHA, Izquierda Unida, Podemos y Aragón-Teruel Existe. Solo Vox ha votado en contra durante el debate a la totalidad de la medida, con la que se pretende actualizar los actuales servicios para dar respuesta a amenazas como la pandemia y posicionar a Zaragoza en la carrera para acoger la Agencia Estatal, que se desbloqueó este verano en el Congreso.
El ISPA, que la Consejería de Sanidad quiere poner en marcha a lo largo de 2026 una vez supere todo el recorrido en las Cortes, ha escenificado de nuevo las diferencias entre los populares y sus antiguos socios de Gobierno. El portavoz voxista, Santiago Morón, ha justificado su negativa en que “es necesario avanzar hacia la devolución de competencias” en sanidad y no mediante la creación de nuevos organismos.
Morón ha achacado a esto el “rotundo fracaso” de la gestión de la pandemia de la Covid y ha afeado la “falta de cogobernanza” entre Comunidades. Según ha detallado el consejero de Sanidad, José Luis Bancalero, la nueva estructura integrará los distintos servicios provinciales y no incurrirá en “duplicidades”. “El proyecto de ley ha sido construido con consenso, estudios y una hoja de ruta post pandemia tanto para las autonomías como el Gobierno Central”, ha valorado.
Bancalero ha incidido en que Aragón no había acometido hasta ahora “ninguna modernización sustancial” de Salud Pública, que hoy todavía cuenta con la catalogación de Dirección General. “Esperamos ser sede de la Agencia Estatal, otras Comunidades ya trabajan en la creación de estos entes”, ha insistido el responsable sanitario.
La abstención en bloque de los partidos de la izquierda ha sido un voto de confianza, aunque con reticencias. Desde el PSOE, Iván Carpi ha pedido clarificar las condiciones del personal y que el nuevo organismo no pueda “esquivar el control” parlamentario. Isabel Lasobras (CHA) ha lamentado la “falta de concreción” del anteproyecto, aunque ha reconocido que su abstención era “positiva”. Reticencias también en IU, Podemos o Aragón-Teruel Existe, donde Joaquín Moreno ha pedido no reducir el personal ni las competencias de la Consejería.