El famoso Belén Viviente de Estadilla se verá en Zaragoza: "Los trajes salen de colchones viejos"
El Belén Viviente de Estadilla, considerado el más grande de Europa y uno de los proyectos culturales y vecinales más singulares de Aragón, dará este año el salto a la capital aragonesa. Más de 50 figurantes de este pequeño municipio oscense participarán en la Cabalgata de Reyes Magos de Zaragoza, donde desfilarán en una posición destacada, abriendo el cortejo tras el Ángel Anunciador, llevando a las calles zaragozanas una recreación viva de la tradición, la historia y la artesanía popular.
Para la alcaldesa de Estadilla, Pilar Lleyda, la invitación supone "una emoción y una ilusión tremenda". "Venimos de un municipio de 850 habitantes y poder participar y prácticamente encabezar la Cabalgata es una ocasión única y una oportunidad de difusión de nuestro pueblo que difícilmente volveremos a vivir", ha explicado. La alcaldesa destaca que el verdadero valor del Belén Viviente está en la implicación vecinal: "Lo que nos hace grandes en Estadilla es la participación de nuestros vecinos".
Este Belén es mucho más que una representación navideña. Durante cinco días, el pueblo se transforma para recrear tanto escenas bíblicas del Nuevo Testamento como los oficios tradicionales y las formas de vida de antaño. En total, durante las representaciones llegan a verse más de 200 trajes diferentes, todos ellos confeccionados de manera artesanal.
Una de las figurantes, Nuria Cera, que lleva 13 años participando en el proyecto, explica hasta qué punto el Belén une al pueblo: "Para Estadilla es muy importante porque hace más grande la Navidad, atrae a mucha gente y es un proyecto de colaboración entre grandes y pequeños que consigue que, por unos días, estemos todos súper unidos".
TRAJES CON HISTORIA Y RECICLADOS
En este sentido, uno de los aspectos que más llama la atención del Belén Viviente de Estadilla es el origen de su vestuario. "Los trajes los hacemos principalmente con tejidos de colchones viejos de las casas de los vecinos", cuenta Nuria. "Los confeccionamos con la ayuda de mucha gente y, después de tantos años, hay vecinos que incluso se han hecho sus propios trajes en casa", añade.
Ese cuidado artesanal explica también la planificación especial de este año. El Belén se representará en Estadilla los días 26, 27 y 28 de diciembre y 2 y 3 de enero, pero hará una pausa el día 4. "Así podemos bajar el día 5 a Zaragoza con los trajes limpios, sin olor a humo y con todos los aperos para que el Belén luzca en la ciudad como luce en nuestro pueblo", señala la figurante.
UNA TRADICIÓN QUE TRASPASA GENERACIONES
El proyecto implica a vecinos de todas las edades. Amelia, de 13 años, participará por tercer año consecutivo y también formará parte del grupo que viajará a Zaragoza. "Los fines de semana por las mañanas ayudamos a montarlo", explica. "Lo que más me gusta es que todo el pueblo siempre ayuda y que cuando ves pasar a la gente por el Belén Viviente se quedan muy sorprendidos", señala emocionada.
Para hacer posible la presencia en Zaragoza, el municipio se ha organizado entre quienes viajarán y quienes se quedarán en Estadilla. "Nos hemos dividido entre los 50 figurantes que vendrán con coches, furgonetas y un autobús, y los que se quedarán en el pueblo, porque esos días siguen siendo muy especiales para los niños pequeños y los mayores", apunta la alcaldesa.
En definitiva, la participación en la Cabalgata de Reyes permitirá que miles de personas descubran un Belén Viviente que es ejemplo de tradición, reciclaje, trabajo comunitario y transmisión cultural. Un proyecto nacido del esfuerzo vecinal que ahora, por una noche, saldrá de su entorno habitual para mostrar en Zaragoza que la magia de la Navidad también se construye con manos anónimas, colchones viejos y un pueblo entero trabajando unido.