El norte de Afganistán ha vuelto a temblar. Un terremoto de magnitud 6,3 ha sacudido la madrugada de este lunes las provincias de Balkh y Samangan, dejando más de veinte muertos y al menos 530 heridos, según el Gobierno de facto talibán. Las autoridades temen que el balance aumente en las próximas horas, a medida que avanzan las tareas de rescate.
“Según la información recibida hasta el momento, 534 personas han resultado heridas y más de 20 han perdido la vida como consecuencia del terremoto de anoche en las provincias de Balkh y Samangan”, explicó el portavoz del Ministerio de Salud Pública, Sharafat Zaman, en un comunicado difundido este lunes.
EQUIPOS MÉDICOS EN ALERTA
Zaman indicó que los heridos fueron trasladados a hospitales y que los equipos de rescate continúan trabajando en las zonas afectadas. Advirtió, además, de que las cifras podrían cambiar conforme prosigan las operaciones de búsqueda. “Algunos de los heridos leves fueron llevados a hospitales privados o tratados localmente en sus comunidades”, añadió.
El Ministerio de Salud Pública informó de que equipos médicos fueron enviados de inmediato a las regiones afectadas. “Desde el momento del terremoto, los equipos médicos han llegado a las zonas afectadas”, aseguró Zaman. También explicó que se celebró una reunión de coordinación en la sede del ministerio para organizar la respuesta de emergencia.
“Se ha instruido a todos los hospitales cercanos para que permanezcan en alerta, y se desplegará apoyo médico desde las provincias vecinas si es necesario”, afirmó el portavoz.
UN PAÍS GOLPEADO POR LOS SISMOS
El Gobierno talibán emitió un comunicado expresando sus condolencias a las familias afectadas y ordenando el envío de ayuda médica, alimentaria y de emergencia a las zonas damnificadas, según publicó en X el portavoz del Emirato Islámico, Hamdullah Fitrat.
El sismo se produjo alrededor de la 1.00 hora local en el distrito de Khulm, en la provincia de Balkh, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El temblor se sintió con fuerza en Kabul y en varias provincias del norte, centro y noreste del país.
Este nuevo terremoto llega apenas semanas después de los potentes sismos que en septiembre dejaron más de 2.200 muertos y 3.600 heridos en el este del país, de acuerdo con el último balance oficial de los talibanes. El movimiento telúrico de este lunes se registró a unos 28 kilómetros de profundidad, lo que habría reducido su poder destructivo y podría explicar el menor número de víctimas pese a tener una magnitud similar.
Afganistán sigue afrontando graves dificultades para responder a emergencias naturales debido a su aislamiento internacional bajo el régimen talibán. El país se encuentra en una zona altamente vulnerable por la colisión de las placas tectónicas india y euroasiática, un factor que agrava los efectos de cada nuevo seísmo.
