Alerta por un brote de virus Nipah de alta mortalidad en la India: la OMS sigue de cerca la evolución
El virus Nipah ha saltado las alarmas sanitarias de la India tras la confirmación de cinco casos vinculados a un brote en el estado de Bengala Occidental, una zona que no registraba infecciones desde 2007. Aunque la situación está siendo vigilada de cerca por las autoridades sanitarias y por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España ha subrayado que el riesgo para la población española es actualmente “muy bajo”, a la espera de disponer de más información.
Se trata de una enfermedad zoonótica, es decir, se transmite de animales a personas. Fue identificado por primera vez en Malasia en 1999 y su reservorio natural son los murciélagos frugívoros, aunque también puede infectar a animales como los cerdos. Desde su detección, se han notificado alrededor de 750 casos humanos en todo el mundo, casi todos en Bangladesh y el este de la India, según la OMS.
La infección en humanos puede variar desde casos asintomáticos hasta cuadros respiratorios graves y encefalitis, una inflamación cerebral que puede ser mortal. La tasa de letalidad se sitúa entre el 40% y el 75%, dependiendo del brote y de la capacidad de detección y atención sanitaria. Los síntomas iniciales suelen incluir fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, vómitos o dolor de garganta, y pueden evolucionar rápidamente hacia alteraciones neurológicas, convulsiones y coma.
CÓMO SE TRANSMITE EL VIRUS
La transmisión del virus Nipah puede producirse de varias formas. En los primeros brotes, especialmente en Malasia, la mayoría de las infecciones humanas se produjeron por contacto directo con cerdos enfermos o con sus secreciones. En brotes posteriores en Bangladesh e India, la fuente más probable ha sido el consumo de frutas o productos derivados, como el jugo de palmera datilera, contaminados con saliva u orina de murciélagos infectados.
También se ha documentado transmisión limitada de persona a persona, sobre todo entre familiares y cuidadores, y en el ámbito sanitario. De hecho, hasta la mitad de los casos notificados en Bangladesh entre 2001 y 2008 se han atribuido a contagios durante la atención a pacientes infectados, un patrón que vuelve a observarse en el brote actual de Bengala Occidental.
RIESGO PARA ESPAÑA Y MEDIDAS DE VIGILANCIA
El Ministerio de Sanidad ha subrayado que, pese a la gravedad potencial de la enfermedad y a la ausencia de un tratamiento específico eficaz, el riesgo para la población española es actualmente muy bajo. La razón principal es que no existen reservorios naturales del virus en Europa y que, en casi 30 años, los casos se han limitado a cuatro países del sudeste asiático.
A nivel internacional, varios países han reforzado la vigilancia. Tailandia, por ejemplo, ha activado controles de temperatura en aeropuertos debido al alto flujo de viajeros desde Calcuta y ha emitido recomendaciones para que las personas que hayan estado en Bengala Occidental y presenten síntomas compatibles acudan de inmediato al médico. Mientras tanto, las autoridades sanitarias continúan investigando el origen exacto del brote, aún desconocido, y mantienen la alerta ante cualquier cambio en el patrón de transmisión.