Según datos de la central eléctrica, el caudal del río se desbordó debido a los 450 metros cúbicos por segundo que llevaba, siendo lo normal ocho metros cúbicos. No obstante, este espectacular incremento no se debió tanto a las intensas precipitaciones que cayeron esos días, sino al rápido deshielo de la gran cantidad de nieve acumulada hasta muy entrado el mes de junio.
Afortunadamente para el valle, el Ésera baja actualmente tranquilo pero con una cantidad de agua mayor a la que se podría esperar en un mes de julio normal. Y es que son precisamente las cuantiosas lluvias caídas estos últimos meses en el valle las que permiten disfrutar de ríos, cascadas, montañas, praderas y bosques espectaculares.
Una de las joyas del valle, el parque natural Posets-Maladeta, que alberga la mayor concentración de "tres miles" del Pirineo y los glaciares más meridionales del continente europeo, está abierto al 100%. Los responsables del parque han logrado tener toda la infraestructura lista para los turistas, si bien "ha sido un mes de durísimo trabajo reparando puentes, pasarelas, pistas y senderos", tal como afirma su gerente, Néstor Bolívar.
Con todo a punto para recibir al turista, y dejando totalmente atrás la situación vivida hace hoy justo un mes, el valle de Benasque retoma la normalidad para esta campaña de verano, a la que se suma un aliado que sin duda hace que su variada y atractiva oferta en un entorno de singular belleza resulte inmejorable: una climatología muy favorable con una temperatura media de 20 grados y un promedio de 85 días de sol por 5 de lluvia entre los meses de julio y septiembre.
Desde Turismo de Benasque indican que lo que pretenden durante estos días es "comunicar que el valle está más bonito que nunca y muy verde porque estas lluvias también tienen su parte positiva. El paisaje es espectacular y el clima muy agradable", asegura Aurelio García. "Las personas que tenían previsto venir a pasar sus vacaciones al valle lo siguen haciendo de tal manera. Esperamos que sea al fin y al cabo un verano normal", concluye el miembro del grupo de trabajo del valle de Benasque.