Susto en Báguena: desalojan el pabellón en plenas fiestas con las calles inundadas

El Ayuntamiento de Báguena tuvo que desalojar el pabellón de fiestas por una fuerte tromba de agua
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photo_camera Báguena ha amenizado lleno de barro y con el agua inundando todavía sus calles | Foto: Ayuntamiento de Báguena

Hasta dos y tres días de intensa lluvia sin descanso. Ese ha sido el motivo por el que esta pasada madrugada, tras mucho meditarlo, Báguena ha tenido que paralizar sus fiestas e, incluso, desalojar el pabellón donde estaba teniendo lugar la verbena por el peligro que ya se dejaba notar en las calles con graves inundaciones. Otra de las consecuencias de los avisos emitidos por la Agencia Estatal de Meteorología de fuertes tormentas en prácticamente todo Aragón. 

"Fue horroroso. Desalojamos por precaución, porque nos avisaron de que iba a llover todavía más", asegura su alcaldesa, María José Rubio. Los vecinos de este municipio turolense, cuya población alcanza los 900 habitantes durante las fiestas patronales de San Ramón, tuvieron que adaptarse a la situación y dejar a un lado el ambiente festivo para hacer frente a lo que estaba ocurriendo.

En total, cerca de 500 personas que se concentraban en el interior del pabellón municipal fueron desalojadas sobre las 3.30 horas. "Pasaron la fiesta a cubierto para resguardarse de la lluvia y acabaron desalojando a todos. No se podía cruzar andando. No había visto cosas igual aquí", cuenta una joven que vio lo sucedido.

Previamente, Bomberos y Guardia Civil de Calamocha habían balizado las zonas peligrosas y habían activado el protocolo de emergencia. Y es que la Confederación Hidrográfica del Ebro y el 112 Aragón ya habían alertado de que la subida de las aguas de la Rambla de Arguilay, que se ubica en el municipio, podría ser fuerte y rápida.

"La rambla está junto al pabellón y podía haber entrado. Y en la explanada en la que está el pabellón el agua corría ya por la rodilla. Por las calles corrían ríos de barro", cuenta aún atemorizada la edil.

UN FIN DE FIESTAS PARA EVALUAR DAÑOS

Rubio, que lamenta enormemente el prejuicio ocasionado a los jóvenes que no han podido terminar de disfrutar de las fiestas de su patrón, se prepara ahora para días complicados en los que evaluar todos los daños.

"Ahora mismo tenemos el agua todavía sin parar de bajar. Han puesto tierra a los lados para poder proteger un poco las casas, pero del barrio bajo al barrio alto no se puede pasar. Por ahora, se ha pedido a los vecinos que evalúen todos los desperfectos y a partir del lunes desde el Ayuntamiento de Báguena veremos qué podemos hacer", explica.

A priori se espera que estos puedan ser muy elevados, ya que además de los visibles, están los no visibles. Por ejemplo, hay muchas arquetas de vertido que fueron levantadas y arrastradas por la riada, por lo que la tierra y lodos se han introducido por cientos de metros de tubería de vertido que están taponadas. Además, hay problemas en  desagües, así como en las carreteras que conectan el pueblo con otras localidades cercanas.

BÁGUENA ALZA LA VOZ Y PIDE AYUDA A LAS ADMINISTRACIONES

Una vez fuera del peligro y del temor que se llegó a vivir en la madrugada de este domingo, la alcaldesa de Báguena ha pedido ayuda a todas las administraciones. "Somos un pueblo de 300 habitantes que no tenemos ingresos", ha expresado.

De igual forma, Rubio considera que está situación podría haberse evitado, al menos en parte, dado que desde el consistorio ya reclamaron hace poco más de un mes a la CHE que limpiaran el cauce y la Rambla de Arguilay para que desembocase bien en el río.