Un invierno aragonés muy cálido y seco llega a su fin este jueves para dar paso a una primavera que se prevé con temperaturas más altas de lo habitual siguiendo la tendencia de los últimos años, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). La probabilidad de que sea una estación “más cálida” en la península y en Aragón supera el 50%, una situación que se lleva repitiendo en los últimos siete años. Así lo ha manifestado el delegado de la Aemet en Aragón, Arcadio Blasco.
En cuanto a las precipitaciones, no existe un punto común entre los diferentes modelos que analizan la probabilidad de lluvias. Por ello, el experto expresa que, al no haber “una señal clara para esta primavera”, “los tres escenarios serán posibles”. Por tanto, la estación floral podrá ser más seca de lo normal, más húmeda de lo normal o normal para la época del año. Habrá que esperar a que entre la estación para ver como se desarrolla.
Así, la incertidumbre de lluvias predominará durante los próximos meses de abril, mayo y junio. Por ahora, según manifiesta Arcadio Blasco, marzo ha comenzado “con muchas precipitaciones”. De hecho, según los datos registrados a nivel nacional, durante los primeros diez días de marzo se recogieron las precipitaciones que se deberían haber recogido durante la totalidad del mes.
UN INVIERNO CÁLIDO Y SECO
En cuanto al invierno de 2024-2025, fue muy cálido y seco en toda la península siendo el sexto invierno más cálido desde que se registran datos en la Aemet y el quinto del siglo XXI. Se trata de una tendencia que se ha implantado en los últimos diez años con una anomalía de +1,2 grados respecto al promedio del periodo de referencia 1991-2020. Pese a que la segunda quincena de enero fue más fría, en contraste con los demás meses, no se produjeron olas de frío en toda la estación.
Por otro lado, respecto a las precipitaciones, han sido tres meses muy secos. Los porcentajes de precipitación acumulada en el pasado trimestre, con respecto a las medias de referencia (1991-2020), representan un promedio del 53% con respecto al valor normal y un carácter muy seco. En Aragón, se trata del decimosexto invierno más seco desde que se registran datos.
