Alagón.- La localidad de Pradilla (Zaragoza) ha vuelto a reclamar la limpieza del río Ebro coincidiendo con la clausura del 50º aniversario de la riada de 1960-61 que, con un caudal de 4.950 metros cúbicos, obligó a desalojar a los cerca de mil vecinos que poblaban esta localidad ribereña.
La actuación de los danzantes de Tauste, la visita a la exposición fotográfica conmemorativa y una comida han vuelto a reunir a algunos pradillanos y descendientes de los taustanos que les acogieron.
La clausura de los actos conmemorativos de la riada de Pradilla, celebrados del 23 de diciembre hasta este 23 de enero, ha servido para volver a reclamar medidas para evitar efectos como los acaecidos en aquella riada y en otras como la de 2003.
En concreto, el alcalde de Pradilla, Luis Eduardo Moncín, ha insistido en que “hay que limpiar el río” y que “las actuaciones que propone la CHE son parches”. Así, para Moncín “mientras no se limpie el río, poco hacemos”. En concreto, el primer edil pradillano propone “retirar gravas, las islas y árboles secos que hace que el nivel del agua siga tan alto”.
Por su parte, el presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, Javier Lambán, ha dicho que la exposición fotográfica, que recoge el desalojo de Pradilla el 31 de diciembre de 1960 y los días posteriores, “nos da la oportunidad de volver a reclamar la intervención de los poderes públicos para que este tipo de situaciones no se repitan”.
Lambán ha aludido a la riada de 2003, en la que las mismas familias de Tauste que acogieron a los pradillanos en 1960 y 1961 hicieron lo propio. Según el presidente de DPZ, después de esta riada “hemos visto una cierta inacción de las instituciones para corregir el río, para limpiarlo adecuadamente”.
Asimismo ha realizado una autocrítica al señalar que “no hemos hecho todo lo que debiéramos desde el año 2003 para impedir que Pradilla vuelva a sufrir algún tipo percance debido a una crecida incontrolada de los ríos”.
A su vez se ha referido a las posturas de grupos ecologistas indicando que “se llenan la boca y que tratan de invadir a la opinión pública con mensajes ecologistas, medioambientalistas, que considero tramposos y falsos, porque la primera ecología, el primer ecosistema que hay que defender es el de los pueblos”.
Por último, Lambán ha puesto a disposición del Ayuntamiento de Pradilla los medios de la Diputación Provincial y ha pedido a la CHE y al Gobierno de Aragón “que actúen decisivamente de una vez y eliminen los problemas que de no hacerse a tiempo en algún momento determinado en el futuro podríamos lamentar”.
En términos similares se ha referido el alcalde de Tauste, José Luis Pola, que en el año de la riada contaba con cinco años y cuya familia acogió a varios vecinos de Pradilla, como María Román.
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Javier Lambán, presidente de DPZ, y Luis Eduardo Moncín, alcalde de Pradilla |
Pola ha señalado que el 50º aniversario de la riada y especialmente la exposición fotográfica “nos ha servido para conocer lo que pasó y para renovar los lazos de amistad con Pradilla”, una vinculación que se ha materializado en la celebración de matrimonios y en el hecho de que “ ningún taustano se siente forastero en Pradilla”.
El alcalde taustano ha expresado el deseo de todos los vecinos de esta localidad cincovillesa de que “no se vuelva a repetir” y ha manifestado la disposición de “seguir siendo solidarios con Pradilla y también en las peticiones para que se limpie el Ebro; se hagan zonas inundables, motas para que nunca más tengan que salir de su pueblo”.
Buena acogida
Una vez finalizados los actos conmemorativos de la riada, el alcalde de Pradilla ha señalado que “ a la gente le ha encantado volver a recordar lo que fue la riada, los lazos de amistad que surgieron en las familias; tanto es así que en 2003 fueron a las mismas casas”.
No obstante, lo que más ha llamado la atención y el interés de los pradillanos ha sido la exposición fotográfica, un trabajo de Antonio Larraz, natural de Gallur, agricultor y fotógrafo fallecido en 2009.
"Al año de la riada me iba a casar"
Los actos conmemorativos del 50º aniversario de la riada de Pradilla de 1960-61, celebrados del 23 de diciembre al 23 de enero, han tenido como protagonistas a los vecinos que vivieron aquellos angustiosos nueve días desde el 31 de diciembre de 1960.
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La comida de pradillanos y taustanos se ha celebrado en el pabellón de fiestas |
Por ejemplo, Mari Román y su novio habían fijado la fecha de su boda un año después de la riada, según relató. De su testimonio se desprende el desconcierto de su familia al conocer el propósito de ambos teniendo en cuenta las circunstancias excepcionales que vivieron. “Habíamos planeado casarnos y cuando llegó la riada me pregunté cómo se lo iba a decir a mis padres”, ha explicado. Efectivamente, cumplieron su propósito.
Precisamente la familia del actual alcalde de Tauste, José Luis Pola, que en 1960 era un niño de cinco años, acogió a Mari Román y a los suyos. Ambos, víctima y familia de acogida, se han vuelto a encontrar en la celebración del 50º aniversario: el pasado 13 de enero cuando se inauguró la exposición fotográfica y este domingo 23 durante la actuación de los danzantes de Tauste.
Comida de pradillanos y taustanos
El 50º aniversario se ha clausurado con una comida en el pabellón de fiestas de Pradilla a la que han asistido representantes de asociaciones vecinales de ambas localidades así como los alcaldes y presidentes de las comarcas de Ribera Alta, Alfredo Zaldívar; Cinco Villas, José Luis Pola, y el presidente de DPZ, Javier Lambán.
Entre los comensales se encontraba José Antonio Jaraute, hijo del alcalde de Tauste en el año de la riada. Por aquel entonces, Antonio contaba con 15 años y todavía recuerda “que se alojaron en casa de mis padres las telefonistas de Pradilla, ya fallecidas”.