El Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón ha anunciado una flexibilización temporal de las condiciones de manejo del suelo para los agricultores afectados por las intensas tormentas registradas entre mayo y junio, así como por el elevado riesgo de incendios forestales que amenaza al territorio en pleno verano.
La decisión, de carácter excepcional, permitirá a los profesionales del campo adaptar sus labores agrícolas a la situación actual sin comprometer los requisitos vinculados a ayudas de la PAC. Entre las medidas, se contempla una mayor tolerancia en la gestión de rastrojos y cubiertas vegetales, con el fin de reducir el riesgo de propagación del fuego y mitigar los efectos de las lluvias torrenciales que han deteriorado cultivos y suelos.
Desde la administración autonómica subrayan que esta medida se toma "en respuesta a condiciones meteorológicas anómalas que han afectado tanto a la producción agrícola como a la seguridad medioambiental". La combinación de fuertes lluvias, viento y elevadas temperaturas ha dejado los campos más vulnerables a la erosión, dificultando además el cumplimiento estricto de las buenas prácticas agrarias.
ALERTA FORESTAL
Agricultura insiste en que los agricultores deberán comunicar cualquier cambio en sus prácticas a través de los canales oficiales y recuerda que continúa vigente el nivel diario de alerta por peligro de incendios forestales, por lo que es fundamental extremar la precaución en cualquier intervención en el campo.
Asimismo, se reitera la importancia de avisar inmediatamente al 112 Aragón ante cualquier indicio de fuego, para garantizar una rápida respuesta por parte de los servicios de emergencia. Con esta flexibilización, el Gobierno busca proteger al sector agrícola sin poner en riesgo el entorno natural, en un verano especialmente sensible.
