Diversas asociaciones reclaman que el circo Ringling, acusado de maltrato, no vuelva a actuar en Zaragoza
Zaragoza.- El circo Ringling Bros prevé instalarse en Zaragoza a finales de octubre o principios de noviembre, por lo que la coalición Infocircos, formada por diversas asociaciones en defensa de los derechos del animal, solicitará al Ayuntamiento zaragozano que no conceda los permisos a este espectáculo, ya que el circo tiene varias denuncias en Estados Unidos por maltratar a los animales en su adiestramiento y por comerciar de forma ilegal con especies protegidas.
Así lo ha asegurado a ARAGÓN PRESS el portavoz de Infocircos, Alberto Díez, que destaca que, pese a estas denuncias, el Consistorio ya aceptó el año pasado que el circo se instalara en la capital aragonesa, por lo que el colectivo teme que, en esta ocasión, también le dé el visto bueno. “Lo que no comprendemos es que al emplazamiento de este circo se le conceda el permiso de núcleo zoológico, dadas las exigencias que pide Sanidad. No entendemos por qué si se ponen tantas pegas para este permiso, a un circo como éste, de la noche a la mañana, se le dé la declaración”, dice Díez.
El portavoz de Infocircos recuerda que en 2009 se pusieron en contacto con el Consistorio y solicitaron el informe del veterinario por el que se le concedía la licencia, pero que “todavía están esperando”. Este año volverán a hacer el mismo requerimiento pero creen que obtendrán la misma respuesta “callada” que el año pasado.
"No garantiza el bienestar de los animales"
Díez insiste en que el circo Ringling “tiene antecedentes un tanto dudosos en cuanto al bienestar de los animales que utiliza, que los alquila a otros circos europeos”. Para Infocircos, estos espectáculos “pertenecen al pasado” y se debe evolucionar hacia los circos que juegan con luces, colores, formas y destrezas del cuerpo humano.
“Los circos con animales no son ni pedagógicos ni educativos. Ya hay otras formas de ocio y de informar a la población infantil sobre cómo viven los animales”, añade Díez. A su juicio, en ciudades como Zaragoza “no cuesta decir se acabó y no traer más estas carpas. Es malo para los animales, un riesgo sanitario y no tiene ningún sentido”, asevera.
Además de no permitir la actuación del circo Ringling, el colectivo también pedirá al Ayuntamiento que Zaragoza sea nombrada “municipio libre de circos”, como afirman que ya han hecho Gerona, Lérida, Barcelona y otras de la costa mediterránea. “Así se acabaría con el problema definitivamente”, insiste Díez.