Zaragoza.- El director adjunto de Aviapark de La Muela (Zaragoza), Alberto Cortés, ha presentado su dimisión ante el Ayuntamiento muelano y alerta del “peligro” que corren los casi 400 animales que albergan estas instalaciones, donde además de sufrir falta de alimentos, se ha despedido a la plantilla especializada en la atención de estas especies y “no se cuenta con personal capacitado para que lo puedan llevar adelante”.
En las últimas semanas, había quedado patente la falta de sintonía entre Cortés y el nuevo equipo de gobierno municipal, al que acusa de “no explicar qué es lo que quiere hacer” con el zoo, ya que, según denuncia, no lo cierra ni lo cede a otras empresas pero tampoco lo apoyan lo suficiente como para reflotarlo, pese a que ello pone en riesgo la vida de todos los animales que viven en él.
Según ha explicado a ARAGÓN PRESS, lo último que han hecho es despedir a los trabajadores “que sabían de animales” y dejar sólo a tres personas al cargo del parque, “dos de ellas del área de Jardines y otra que es bastante conflictiva”, apunta. “Con esas personas –añade- es imposible llevar el zoo”.
Además, asegura que el Consistorio no aporta fondos suficientes como para poder comprar los alimentos de los animales y que “dejan pudrir” toneladas de provisiones, como frutas y verduras, que han donado de forma desinteresada asociaciones y particulares para el cuidado de estas especies. De hecho, Cortés afirma que el Ayuntamiento ha retirado un aparato de aire acondicionado del centro con el que refrigeraban los alimentos, lo que ha conllevado a que más de dos toneladas de comida se hayan echado a perder. Además, “la gota que ha colmado el vaso” se produjo el pasado sábado, cuando Cortés encontró una cotorra “totalmente desnutrida” y muerta en su jaula.
“Yo llevo siete meses sin cobrar pero he mantenido la situación y el puesto porque me gusta mucho y porque al fin y al cabo los animales son lo primero, pero en un momento determinado en el que ni cobras ni te dejan hacer pues ya no puedes seguir más”, ha destacado el veterinario.
Cortés pide que el Ayuntamiento decida qué va a hacer con el zoo y tome medidas al respecto. “Si lo quiere cerrar, pues que dé salida a los animales, que hay soluciones para sacarlos para que no sufran; y si no lo quiere cerrar, tiene que ponerlo en condiciones y reflotarlo, y también hay empresas que se lo quieren quedar”, explica.
Entre los casi 400 animales que alberga Aviapark hay aves exóticas, un caimán, boas, tortugas gigantes, ponies, cerdos vietnamitas, cabras enanas, dos puercoespines, doce muflones, dos maras de la Patagonia, coatis, perros de las praderas, cinco gamos, 18 pécaris de collar blanco y cuatro antílopes cobús. Muchas son especies alóctonas o exóticas, lo que impide soltarlas; y tampoco pueden ser trasladadas al centro de fauna salvaje de La Alfranca porque solo puede acoger animales silvestres autóctonos. Y tanto la suelta como el abandono constituyen delitos.
Precisamente, la situación por la que pasa el zoo de esta localidad zaragozana se abordará este martes en una reunión entre miembros del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y del Inaga, según ha avanzado Cortés, quien espera que del encuentro salga una solución. Desde el Ayuntamiento de La Muela no se han pronunciado al respecto.