Cuarte coordina un plan antiinundaciones: "Podría pasarnos otra vez mañana"

Reunión sobre las inundaciones en Cuarte. Foto: Ayto Cuarte
Se ha celebrado una jornada técnica en la que han participado los consistorios afectados, la CHE, DPZ, Gobierno de Aragón, Delegación y ADIF 

Cuarte de Huerva ha logrado dar este lunes un paso importante con un compromiso unánime en seguridad ciudadana: coordinar todas las actuaciones para poner fin a los episodios de inundaciones que, vienen castigando al municipio y a las localidades vecinas de María de Huerva, Cadrete y Monasterio de Santa Fe tal y como aconteció en el último domingo de septiembre. Se ha logrado tras una jornada técnica que ha reunido a representantes de todas las administraciones con competencias en la materia decididas ahora a elaborar un plan conjunto bajo la coordinación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

La reunión, organizada por el Ayuntamiento de Cuarte, ha servido para sentar las bases de un proyecto común que integre las medidas ya planteadas por cada organismo y las analice desde una perspectiva global. Así lo ha explicado la arquitecta municipal, Abigail Sánchez, quien ha subrayado que “cada administración tiende a centrarse en su parcela, pero la clave está en coordinar la participación de todos”. Según ha precisado, “las soluciones tienen que ser globales, porque lo que se haga en María de Huerva o en Cadrete repercute directamente en Cuarte, y lo que ocurra en Cuarte afectará a Zaragoza”.

LA CARRETERA NACIONAL ES CLAVE

Durante la sesión, los técnicos coincidieron en que el futuro plan deberá conjugar la protección del casco urbano con el mantenimiento de la vialidad en la N-330, una vía clave para la movilidad y el acceso de los servicios de emergencia. “Conciliar soluciones que permitan tanto proteger a los ciudadanos como garantizar los accesos es fundamental”, apuntó Sánchez, que también detalló que la CHE integrará en su estudio las aportaciones del resto de administraciones para determinar la eficacia de cada propuesta.

El diagnóstico es claro. Las lluvias torrenciales del pasado 28 de septiembre desplazaron el foco de la tormenta hacia Cadrete, pero las zonas dañadas volvieron a coincidir con las de 2023, principalmente las situadas en el entorno del Monasterio de Santa Fe. Allí, un parque concebido como espacio inundable “retuvo el agua y frenó su velocidad, cumpliendo su función”, aunque requerirá “una inversión importante” para su limpieza y reconstrucción, tras haber quedado cubierto de barro y afectado por el arrastre de gravas desde los barrancos superiores.

UN PASO ADELANTE

La alcaldesa de Cuarte, Elena Lacalle, ha calificado la reunión como “un paso adelante” y ha destacado la buena sintonía entre instituciones. “Nos hemos juntado todas las administraciones y organismos que tienen competencia en este problema. Es un problema grave, que puede volver a ocurrir mañana, y estamos satisfechos porque todos caminamos en el mismo sentido”, ha afirmado.

Lacalle ha confirmado que la CHE “ya avaló el estudio realizado tras las inundaciones de 2023” y que ahora elaborará un nuevo documento que amplíe el ámbito de actuación para incluir las aportaciones de María de Huerva y Cadrete. “Se trata de estudiar la zona de forma global, no solo de manera individual como hicimos en su día con Cuarte”, ha señalado. Desde Fomento, añadió, también se han presentado propuestas para mejorar canalizaciones y estructuras con el fin de minimizar los daños futuros. “Han mostrado total predisposición para introducir mejoras que se estudiarán con los datos de este último episodio”, ha detallado la regidora.

En cuanto a la financiación, Lacalle ha recordado que la jornada tenía carácter técnico y que los acuerdos económicos “se definirán posteriormente”, probablemente “a través de un convenio o plan específico”, que deberá contar con el Gobierno de Aragón. Ha recordado también que los daños de 2023 ascendieron a 34 millones de euros, con 4,4 millones correspondientes a infraestructuras municipales, y que este año las afecciones “han sido menores para los vecinos, pero más graves en instalaciones públicas”.

La primera edil ha precisado que el estudio coordinado por la CHE tendrá un plazo de ejecución de tres a cuatro meses y ha reiterado la necesidad de actuar con urgencia. “Queremos orquestar las soluciones entre todos para saber qué camino debemos seguir. Por mucho estudio que tengamos, si no lo plasmamos en compromisos reales, no se ejecutará nada. Y lo que queremos son soluciones cuanto antes”, ha concluido.