La CHE reflexiona sobre la reducción de las dotaciones de riego en el próximo plan hidrológico

El Ebro a su paso por Zaragoza en la crecida de hace un mes. Foto: Jerome Esteban
El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Carlos Arrazola, ha confirmado que a día de hoy en el organismo de cuenca están dispuestos a "repensar" su postura

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Carlos Arrazola, ha confirmado que a día de hoy en el organismo de cuenca están dispuestos a "repensar" la posible reducción en las dotaciones de riego que llegaron a plantearse de hasta del 15% de cara al próximo Plan Hidrológico 2028-2033. Ahora, en plena revisión y sin una decisión cerrada, se podría consumar un cambio de viento tras la presión del territorio y la irrupción de nuevos estudios técnicos.

En un desayuno informativo celebrado en la Asociación de Periodistas de Aragón, Arrazola ha admitido que la oposición generada durante el proceso de participación pública ha tenido un “efecto práctico” directo. “Hubo bastante oposición a la propuesta de dotaciones, lo cual ha hecho que nosotros lo repensemos”, ha señalado, dejando claro que el escenario ya es otro bien distinto tal y como se empezó a entrever desde el otoño pasado.

REVISIÓN ABIERTA Y SIN RESULTADO PREFIJADO

Aún con todo, lejos de confirmar una marcha atrás definitiva, el presidente de la CHE ha optado por un mensaje de prudencia. “No podemos estar predispuestos a que nos dé una cosa u otra, será el resultado del estudio”, ha subrayado, insistiendo en que el organismo está ahora en una fase de revaluación completa.

En esa revisión pesan dos factores clave. Por un lado, los nuevos estudios sobre cambio climático apuntan a una reducción de las aportaciones hídricas en la cuenca. Pero, al mismo tiempo, el aumento de temperaturas elevará las necesidades de agua de los cultivos. “Cada cosa tira hacia un lado. Tenemos que volverlo a valorar”, ha resumido Arrazola.

EL PESO DE LAS ALEGACIONES Y EL CONTEXTO

Este replanteamiento se alinea con el cambio de tono que ya deslizó la CHE en el mes de noviembre tras recibir decenas de alegaciones contrarias a la reducción de dotaciones, muchas de ellas procedentes de comunidades de regantes y del propio Gobierno de Aragón. El rechazo fue prácticamente unánime y coincidía con advertencias técnicas que apuntan a un escenario más complejo: menos recursos hídricos disponibles, pero una mayor demanda agrícola. Un equilibrio difícil que ha llevado a la Confederación a enfriar cualquier decisión drástica.

UN PLAN TODAVÍA EN CONSTRUCCIÓN

El Plan Hidrológico del Ebro 2028-2033 sigue en fase de elaboración. Actualmente se encuentra en el periodo de información pública del Esquema de Temas Importantes, uno de los tres hitos del proceso. Según ha explicado Arrazola, el borrador del plan podría estar listo a finales de este año, aunque su aprobación definitiva no llegará hasta finales de 2027, tras completar todos los periodos de participación y revisión.