La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha puesto en marcha su campaña anual de control larvario del mejillón cebra, una especie exótica invasora que afecta a numerosos embalses de la cuenca del Ebro. Esta actuación, que se realiza cada verano desde hace más de 18 años, tiene como objetivo la detección precoz de larvas y la aplicación de medidas de prevención y control para frenar su propagación.
Durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre se tomarán cerca de 700 muestras superficiales y 144 en profundidad en 38 embalses, la mayoría de ellos navegables. El análisis se realizará por especialistas mediante observación al microscopio.
En la campaña de 2024 se detectaron adultos por primera vez en los embalses de Alloz (Navarra) y Santa Ana (Aragón y Lleida), y presencia de larvas en el embalse de Canelles. Debido a la ausencia de estaciones de limpieza en Santa Ana y Canelles, la CHE ha iniciado contactos con administraciones locales y de turismo para habilitar estos servicios durante el verano, recordando que la navegación quedará suspendida si no se instalan, tal y como recoge la normativa.
CUMPLIMIENTO POR PARTE DE LOS USARIOS
La CHE insiste en la necesidad de que todos los usuarios cumplan con los protocolos de limpieza y secado de embarcaciones, equipos y complementos de baño, ya que todos los elementos en contacto con el agua pueden actuar como vectores de dispersión. La colaboración ciudadana es fundamental para frenar la expansión de esta especie.
Además, el organismo continúa su labor de concienciación a través de materiales divulgativos disponibles en su web y una nueva exposición itinerante sobre especies invasoras en aguas continentales.

