Zaragoza.- La población de garrapatas se está extendiendo tanto en altitud como en latitud debido al cambio climático y Aragón no es ajena a ello. De hecho, se ha constatado un aumento más que importante de estos parásitos en los montes de la Ibérica turolense y en los del Pirineo, lo que también incrementa el riesgo de contraer alguna de las enfermedades bacterianas o víricas que transmiten, tanto a los humanos como a los animales.
Estos seres dependen en gran medida de la temperatura y, como consecuencia de que los inviernos ahora son más suaves y hay menos nieve, han comenzado a habitar en lugares donde antes era imposible encontrarlos. En el caso de Aragón, el profesor de la Universidad de Zaragoza Agustín Estrada-Peña, del Departamento de Parasitología de la Facultad de Veterinaria, explica que a parte de avanzar en latitud y altitud, hay áreas en las sierras ibéricas de Teruel y en los montes del Pirineo donde son mucho más abundantes. “La gente sabe que hay ciertas zonas del bosque que antes frecuentaban y donde ahora no puedan estar. Por ejemplo, no te puedes echar la siesta debajo de una encina porque terminas lleno de garrapatas, con 30, 40 y hasta 50 de estos parásitos en una hora”, asegura.
Por ello, a las personas que salgan al campo, como ganaderos, agricultores, o cazadores, les recomienda observarse bien las piernas, las ingles, la cintura o la espalda al regresar del campo, ya que son las partes del cuerpo donde más suelen alojarse. Del mismo modo, se debe controlar a los animales domésticos, como el ganado ovino y bovino, y a las mascotas a los que se le puede proteger ante estos parásitos con productos químicos.
Y es que, más allá de la molestia que supone ser atacado por una garrapata, su picadura puede conllevar más problemas que un simple enrojecimiento de la piel, ya que son transmisores de enfermedades víricas o bacterianas muy debilitantes e incluso mortales. La enfermedad de Lyme, el TBE, el tifus, la fiebre bovina o la meningoencefalitis son algunas de estas patologías. “No se les da la importancia que realmente tienen”, considera Estrada-Peña, quien alerta de que “si no se plantean unas medidas de vigilancia activas serias y de diagnóstico claro que pueden ser auténticamente una problemática”.
Precisamente desde este domingo y hasta el 2 de septiembre, más de 300 expertos internacionales en la materia se dan cita en la Universidad de Zaragoza en el VII Congreso de Garrapatas y patógenos transmitidos para analizar la evolución de estos parásitos así como los diagnósticos y vacunas que pueden hacer frente a las enfermedades que transmiten.