Zaragoza.- Dos aeronaves no tripuladas se han incorporado al operativo de prevención y extinción de incendios forestales y operarán durante la fase de máximo peligro, siendo Aragón la primera Comunidad en emplear aparatos de estas características, capaces de sobrevolar los fuegos por la noche y transmitir en tiempo real imágenes e información precisa del incendio y mejorar la eficacia del operativo.
Los dos aparatos, que han sido fabricados por la empresa aragonesa INDA y que han costado 60.000 euros, se han presentado hoy ante la prensa en las instalaciones del CIAMA-La Alfranca (Zaragoza), donde se ha hecho una demostración para ver su funcionamiento.
Las dos aeronaves llevan incorporadas cámaras térmicas y de infrarrojos capaces de captar imágenes de los incendios, incluso de noche. Según ha recordado el consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, es toda una novedad porque hasta ahora ningún helicóptero podía trabajar al anochecer al estar tripulados.
“Esta tecnologías nos va a permitir una visión permanente de la evolución del incendio durante la noche, con lo cual podremos programar mucho mejor la disposición de los operativos a primera hora de la mañana, que suelen ser las mejores horas para actuar”, ha dicho el consejero, para quien este sistema también mejorará la seguridad de las efectivos.
Los aparatos, cuyo peso máximo es de 15,5 kilos, se propulsan de forma eléctrica o por combustión. Pueden alcanzar una velocidad máxima de hasta cien kilómetros por hora y tienen una autonomía de entre dos y tres horas. Su radio de acción es algo menor a los quince kilómetros y dispone de un sistema de recuperación en caso de aterrizaje forzoso o emergencia.
Protocolo de actuación
El servicio consiste en el envío de imágenes y de video, con nivel de detalle, al puesto de mando avanzado y al centro de coordinación, conexión esta última que se efectúa a través de Internet. La ruta que siguen las aeronaves, que son totalmente autónomas, se programan previamente desde la estación de tierra, donde se reciben las imágenes, si bien se puede modificar en función de las condiciones del lugar que sobrevuele.
El Gobierno de Aragón ha creado un protocolo de actuación para la movilización de estas aeronaves sin piloto, que se pondrán a disposición del director de extinción cuando se les requiera. Así, se integran en el operativo de extinción y prevención de incendios de este verano, del 1 de junio al 15 de septiembre, en el que trabajarán unos 2.000 efectivos.
El dispositivo, al que se han destinado 20 millones de euros, se completa con 62 cuadrillas terrestres, 46 autobombas, ocho cuadrillas helitransportadas, un helicóptero de coordinación, una unidad BRAF y 80 puntos fijos de vigilancia.
En lo que va de año, se han registrado en Aragón 200 incendios que han calcinado 300 hectáreas, y se prevé que se declaren otros 200 hasta finales de año, ya que la media anual es de 400, ha explicado el consejero.
Las perspectivas para este verano, ha dicho, "no son malas", por las lluvias registradas esta primavera y los elevados índices de humedad, si bien "no hay que bajar la guardia", especialmente en julio y agosto, por lo que Boné ha pedido precaución.