Aragón cambia las reglas: prohibida la caza en zonas donde los osos hibernan o crían a sus cachorros
El Gobierno de Aragón y la Federación Aragonesa de Caza (FARCAZA) presentaron este miércoles una nueva propuesta que busca hacer compatible la práctica de la caza con la conservación del oso pardo, una especie en peligro de extinción que ha recuperado población en los últimos años en el Pirineo.
La medida plantea un cambio profundo en la regulación actual, que suspende automáticamente las batidas de caza cuando se detecta la presencia reciente de un oso, y propone sustituirla por un sistema más flexible y basado en la convivencia.
La jornada informativa, organizada junto al Ejecutivo autonómico, reunió en Zaragoza a responsables del Departamento de Medio Natural, Caza y Pesca, representantes del SEPRONA y de la Patrulla Oso, así como a cazadores, gestores de cotos y miembros de distintas administraciones. El director general de Medio Natural, Alfonso Calvo, explicó que el objetivo es “avanzar hacia un modelo responsable que garantice la seguridad de las personas y la conservación del oso, sin renunciar a la actividad tradicional de la caza en el territorio”.
La nueva propuesta no solo interrumpirá las cacerías cuando se confirme la presencia directa del animal durante la actividad, también se prohíbe cazar en las zonas donde los osos hibernan o donde se encuentren hembras con crías, para evitar riesgos tanto para los animales como para los cazadores. En los lugares donde los osos son habituales, los perros deberán llevar collares electrónicos que permitan su localización y control en todo momento. Además, aunque inicialmente se propuso limitar a cuatro el número de perros en las cacerías de salto, el Gobierno ha accedido a ampliar esa cifra a seis, atendiendo a la petición de la Federación Aragonesa.
Este enfoque sustituye la prevención generalizada —que paralizaba la caza ante cualquier indicio de presencia de osos— por una gestión más adaptada a cada situación, con intervenciones solo en casos de riesgo real. Según explicó Valentín Morán, presidente de la Federación de Caza del Principado de Asturias, este modelo ya se aplica con éxito en su comunidad, donde conviven más de 350 osos con una actividad cinegética activa.
La propuesta será incluida en el Plan General de Caza de Aragón 2026-2027 e irá acompañada de medidas de formación y colaboración entre los cazadores y las autoridades ambientales. El objetivo es prevenir incidentes y reforzar la implicación del sector en la conservación del oso pardo.