Abanicos, terrazas y agua: así sobrevive Zaragoza a un domingo en alerta naranja por calor extremo
Este domingo, si hay un objeto indispensable en Aragón, y especialmente en su capital, es el abanico. Pocos se han atrevido a recorrer las calles de Zaragoza sin algo con lo que refrescarse o protegerse del sol, que ha comenzado a castigar desde primeras horas de la mañana. “Es un calor insoportable”, comentaban algunos viandantes.
Y no es para menos, puesto que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado este fin de semana alerta naranja en la Ribera del Ebro por temperaturas máximas, que alcanzarán los 39 grados en torno al mediodía. La alerta indica, además, que incluso las temperaturas mínimas serán significativamente altas, oscilando los 24 grados.
Es por ello que, quienes han decidido salir a la calle para disfrutar del domingo, han tenido que buscar formas de refrescarse, ya sea a través de pulverizadores de agua, abanicos, resguardándose en las sombras que ofrece la ciudad o tomando un refrigerio en una terraza, que nunca viene mal. Entre las más codiciadas, las que cuentan con nebulizadores de agua, que permiten disfrutar de la consumición en un entorno un poco más fresco
MEDIDAS CONTRA EL CALOR POR PARTE DEL AYUNTAMIENTO
Otra buena opción para hacer este golpe de calor lo mas llevadero posible es pasar la jornada en la piscina. Las 22 piscinas municipales han rebajado sus precios durante el fin de semana, como parte del Plan Municipal de Emergencias por la ola de calor. Así, el coste pasará de 4 euros a 2,5 en el precio de los adultos, de 2,70 a 2 euros para menores de edad; y de 2,60 a 2 euros para mayores de 65 años y pensionistas.
Además, para combatir el calor este verano, el Ayuntamiento ha reforzado su red de refugios climáticos en Zaragoza, con 55 espacios públicos climatizados como centros cívicos, de mayores y novedades como los Depósitos Pignatelli o la Oficina de Medio Ambiente. Estos lugares, accesibles y señalizados, ofrecen respiro a cualquier hora dentro de su horario de apertura. Una apuesta clave para proteger a la ciudadanía durante las olas de calor.
Asimismo, Zaragoza ha activado nuevos pulverizadores de agua y zonas para refrescarse en puntos estratégicos como la calle Delicias, Duquesa Villahermosa o el remojachicos del Parque de la Tolerancia, que funcionan de 11.00 a 23.00 horas. También se han habilitado fuentes de refresco en plaza Salamero.
ALERTA AMARILLA POR LLUVIAS Y TORMENTAS
Aunque sea lo que los aragoneses más han notado la mañana de este domingo, el calor no es la única alerta climatológica del día. Y es que todo Aragón se encuentra en alerta amarilla, por parte de la Aemet, por riesgo de lluvias, que cuentan con una precipitación acumulada en una hora de 20 milímetros, y de tormentas, que, en algunos casos, como el de la Ibérica Zaragozana y de la Ribera del Ebro, pueden ir acompañadas de granizo de hasta dos centímetros y de rachas de viento superiores a 70 kilómetros por hora.
El calor y las lluvias acompañarán a Aragón más allá del fin de semana. Este lunes el sur de Huesca se sumará a la Ribera del Ebro de Zaragoza entrando en alerta naranja, con temperaturas en ambos casos que llegarán a los 40 grados. El resto del territorio, en alerta amarilla, no lo tendrá mucho mejor, con temperaturas máximas que oscilan entre los 36 y los 38 grados.
Y mientras el termómetro sigue subiendo, los aragoneses se preparan para una semana en la que el abanico, la sombra y la precaución seguirán siendo aliados imprescindibles. Porque en esta batalla contra el calor —y ahora también contra las tormentas—, solo queda una opción: resistir y refrescarse como se pueda.