El que fuese presidente del Gobierno de España por el Partido Popular entre 1996 y 2004, José María Aznar, ha visitado este miércoles Zaragoza invitado por la Fundación Basilio Paraíso para participar en un foro con empresarios y representantes institucionales. Al acto han asistido, entre otros, el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, y su segunda en la DGA, Mar Vaquero.
Aznar ha centrado su intervención en el “cambio de era” que, a su juicio, atraviesa el mundo, marcado por la transformación del orden internacional y la irrupción de la revolución tecnológica, que considera "la mayor de la historia" por delante de grandes hitos como la invención de la rueda o la electricidad.
El exmandatario popular ha destacado que la sociedad está inmersa en una nueva etapa global motivada por dos factores clave. En primer lugar, el cambio estratégico del orden internacional y, en segundo, el impacto de la nueva revolución digital. "El mundo de hoy está basado en un orden diseñado por Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Ahora han decidido que ese mundo cambia. Pasamos a otra era", ha señalado.
CINCO ELEMENTOS
Aznar ha desgranado cinco elementos fundamentales que definirán el futuro: la demografía, el poder tecnológico, la capacidad militar, la económica y cultural. Según ha explicado, estos factores determinarán la influencia de los países en un escenario caracterizado por la competencia entre potencias. "La primera expresión de estas zonas de influencia la estamos viendo en la Guerra Ucrania", ha indicado, advirtiendo del papel de Estados Unidos y Rusia en la reorganización del mapa geopolítico de tal manera que Europa o la propia Ucrania están pasando desapercibidos.
“Estados Unidos y Rusia negocian directamente sin Ucrania ni Europa. EEUU reconoce como socio preferente a Rusia antes que a sus tradicionales socios europeos. Es un cambio radical en la expansión del mundo en las últimas décadas", ha valorado Aznar quién, en este contexto, ha esgrimido que la nueva era va a atraer consigo una vuelta al proteccionismo.
LA REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA
Más allá del plano geopolítico, el expresidente ha puesto el foco en la revolución tecnológica, que considera "la mayor de la historia", incluso por encima de la revolución industrial así como de la invención de la electricidad o la rueda. "Es completamente disruptiva y afecta no solo a las instituciones políticas y económicas, sino también a la vida individual de cada persona", ha desgranado.
A este respecto, ha incidido en el papel que jugará la inteligencia artificial y su automatización en el mundo del futuro, alertando de que la relación clave ya no será entre humanos, sino entre seres humanos y máquinas. "El ser humano ha creado muchas cosas para progresar, pero esta revolución diseña máquinas con capacidad de sustituirle mentalmente y ser superiores. Y ya existe", ha advertido.
Ante este escenario, ha instado a abordar esta transformación con responsabilidad ética y moral. "Nos enfrentamos a un mundo donde la tecnología ofrece progreso económico y técnico, pero la gran cuestión es quién prevalece. Esa decisión está abierta y será determinante", ha recalcado.
Por último, ha defendido la importancia de comprender el mundo actual para tomar decisiones acertadas de cara al futuro. "La primera regla fundamental para resolver el futuro es conocer bien la realidad. Necesitamos entender el mundo en el que vivimos para eliminar riesgos y aprovechar oportunidades", ha concluido.
