Vox pide paralizar el despliegue de la planta de ENCE Biogás en Barbastro
La portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Barbastro, Ana Barón, ha registrado una moción para su debate en el pleno del consistorio que tendrá lugar a finales de mayo, exigiendo la paralización cautelar y la revisión del proyecto de instalación de una planta de procesamiento de biorresiduos para producir gas metano, promovido por la empresa ENCE Biogás. La iniciativa, que se prevé suscite una fuerte contestación social en la localidad, afecta directamente según la formación al área de servicio “Área 62” y al Monasterio del Pueyo, siendo este último un importante enclave para la identidad de Barbastro.
La planta, proyectada a solo 20 metros del Área 62 (un complejo con gasolinera, restaurante, zona infantil y balsas de agua potable) y a 1.200 metros del Monasterio del Pueyo, un santuario con más de ocho siglos de historia, ha desatado una profunda preocupación, indican. A juicio de Vox, la instalación, destinada a procesar residuos como purines y estiércol, podría generar olores pestilentes, gases nocivos como el ácido sulfídrico y riesgos de explosión dado que en la misma se produciría gas metano, explosivo en mezclas con el aire, “comprometiendo tanto la salud pública como la seguridad”.
“Este proyecto pone en riesgo nuestra economía local, el medioambiente y nuestro patrimonio cultural”, ha declarado Barón. “El Área 62, que da empleo a 22 personas y planea una nueva zona comercial, perdería su clientela por los olores y el tráfico constante de camiones cargados de residuos. El Monasterio del Pueyo, un símbolo de nuestra identidad, también se vería afectado por el impacto ambiental y visual de esta planta”, ha añadido.
La moción alerta también sobre el digestato, un subproducto pestilente que podría contaminar acuíferos si se esparce de forma concentrada en los suelos, además del riesgo de que la planta procese en el futuro residuos peligrosos, como lodos de depuradoras o restos de mataderos. Además, destaca que la llegada diaria de camiones con residuos en descomposición podría “colapsar” las rotondas de acceso a la A-22 y la N-240, afectando la seguridad vial y el flujo de turistas que sostienen la actividad económica del Área 62.
Vox propone tres medidas urgentes: rechazar la instalación de la planta, instar al Gobierno de Aragón a suspender su autorización hasta que se realicen estudios independientes sobre su impacto ambiental, sanitario y viabilidad económica, y revisar el marco normativo para establecer criterios más estrictos en la autorización de este tipo de proyectos.
El proyecto, "que promete generar una notable contestación social", sitúa en el centro la defensa de la calidad de vida, el turismo y la economía local frente a una iniciativa que, según Vox, “podría traer la proliferación de macrogranjas y agravar el problema de los purines en lugar de resolverlo”. Así la formación llevará al pleno de finales de este mes este controvertido proyecto, buscando una respuesta unánime ante la que entienden es una amenaza al medio natural del Somontano.